Un tiempo de acción de gracias

En este tiempo en que celebramos fiestas patrias es bueno realizar una acción de gracias por todo lo que bueno que nos ha aportado como comunidad. Pero también es un tiempo para reconocer los espacios donde hemos de crecer más como personas y sociedad. Creo que la desigualdad creciente entre los que tienen más, que son los menos, respecto de los muchos que tienen poco o nada, es una tarea pendiente. Generar una mejor justicia distributiva entre todos los chilenos es una urgencia. Es cosa de mirar como terminan tantos ancianos, pobres y solos, después de haberle dedicado una vida al trabajo y a sus familias, demuestra que el camino que se ha seguido en materia económica y de pensiones no es el mejor.

También hemos de mirar con mayor atención que está pasando con los jóvenes. Que 500 mil no trabajen ni estudien es una señal de que falta mucho en materia de inclusión para ellos. Ello implica mayor sentido de responsabilidad y solidaridad en su cuidado, pero también poner más atención a lo que está pasando al interior de las familias, hoy muy menoscabadas en lo humano y en lo económico.

Fiestas Patrias también nos invita como Iglesia a mirar todo lo que estamos haciendo para construir una sociedad más justa y fraterna. Y mirar también con realismo los abusos que por años se han vivido en su interior. Un nunca más, acciones concretas, y una política activa de prevención es el camino que hemos de seguir para terminar con este flagelo que tanto dolor ha causado. Espero que la carta pastoral que he escrito ayude a tener una sociedad más sana, más segura y más feliz. Hemos de comenzar desde nosotros mismos. Les deseo felices fiestas patrias, ello implica celebrar, pero también pensar qué estamos haciendo cada uno de nosotros por sacar adelante nuestro país.

Publicado el: 11 septiembre, 2018