Adopta un Sacerdote, una forma de acercar la vida consagrada a los niños

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Publicado el: 6 julio, 2012

La mañana del 22 de junio, el 3º básico del colegio Instituto Humanidades Monseñor José Manuel Santos Ascarza de Chiguayante no podrá olvidarlo fácilmente. Haber compartido con Monseñor Pedro Ossandón Buljeviv, fue una experiencia muy hermosa que quedará en la retina de la mayoría de los niños y niñas que pudieron ser parte de un diálogo ameno junto al obispo.

En aquella jornada todo estaba dispuesto para recibir a don Pedro, Alberto Sanhueza, encargado de pastoral del colegio, ya había estado conversando con el curso de esta visita. Durante la organización se habían preparado las preguntas que se le harían al Obispo Auxiliar, las cuales no dejaron de asombrar al entrevistado, quien respondió gustosamente cada una de las inquietudes. Es así como los pequeños tuvieron la oportunidad de conocer más de la vida de esta visita tan importante.

Previamente, Monseñor Ossandón compartió con los niños el texto del Evangelio que relata la parábola del “hijo pródigo”, momento en el cual los alumnos recorrieron cada trozo de esta historia, descubriendo el inmenso amor de Dios que nos reconforta con su infinita misericordia.

Esta experiencia no está pensada sólo para esta fecha, sino que forma parte de una iniciativa llamada “Adopta un Sacerdote”, la cual surgió para acercar a los niños a la vida de la Iglesia, fundamentado en la invitación de Jesús "Vengan y vean". Por este motivo, más que visitar el colegio, el sacerdote, religioso(a) se inserta en un curso, que compromete su oración durante todo el año por el invitado.

El objetivo es que los alumnos tengan la oportunidad de conocer y compartir de manera informal y cercana con un consagrado, con el objetivo de que descubran cómo Dios se hace presente en una persona concreta y visible que optó por seguir al Señor. Además se busca privilegiar los aspectos cotidianos del invitado, describiendo su día a día, familia, infancia, entre otras interrogantes que surjan de los niños.

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Esta fue una de las tantas preguntas que los niños hicieron al obispo, quien no dudó en responderles que el sentido de su vida y por ende de su vocación es Dios, por lo que su mayor anhelo es hacer la voluntad de Él, encontrándose muy feliz de servir a Jesucristo y a su Iglesia a través del encuentro con muchas personas como son los niños en esta oportunidad.

Monseñor Ossandón siempre se mostró muy cercano, logrando dar confianza  a los pequeños que lo miraban con asombro. Al finalizar este momento, algunos niños, incluso, se acercaron a él para ver de más cerca la cruz y anillo de su episcopado, signos que fueron explicados por el obispo previamente.

Pero no tan sólo los niños estuvieron involucrados en esta experiencia, sino también sus padres, quienes prepararon un compartir que complementó aún más la alegría de contar con esta visita. El obispo les dio la bendición y antes de retirarse posó para la foto grupal con la misma disposición que tuvo durante toda la jornada.

Impresiones de los protagonistas

Los alumnos quisieron compartir sus experiencias de lo vivido, es así como Fernanda Correa Torres, señaló con su cara llena de risa “estoy muy contenta de que el obispo haya venido a nuestro curso para explicarnos la parábola del “hijo pródigo”, donde aprendí que Dios nos ama mucho”.

Por su parte Elías Rodríguez Gutiérrez manifestó que “fue una experiencia muy bonita, donde aprendí muchas cosas y pude saber más de Jesús y Dios

Otro alumno que se vio muy contento por esta experiencia fue Martín Ortiz Chamorro “lo pasé muy bien, me pude acercar al obispo que me cayó muy bien, fue excelente estar con él. Lo que más me gustó fue que nos enseñó la parábola y también cuando compartió la comida con nosotros”.

En tanto, Monseñor Pedro Ossandón señalo estar “muy feliz, porque los niños gracias al colegio, a los profesores, a sus apoderados están conociendo más y más a Jesús. Y se nota que lo conocen bien, con seriedad, leyendo el Evangelio. Hoy hemos compartido la parábola del “hijo pródigo” y los niños han comprendido perfectamente que Jesús muestra un Padre bueno y misericordioso, así que felicito al colegio, especialmente a todos los que ayudan en la formación de los niños de 3º básico”.

El Obispo Auxiliar agregó que esta experiencia “la recomiendo vivamente, porque es la oportunidad que tenemos todos los sacerdotes, religiosas y obispos de anunciar esta muy buena noticia de que Jesús nos ama, y ama sobre todo a los niños, así que vengan, porque se renueva nuestra vida consagrada”.

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