Albergue Móvil logró cumplir un exitoso año de servicio

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 6 diciembre, 2018

El Albergue Móvil “La misericordia”, obra social de la Iglesia, concluye su servicio anual 2018, en el frontis de la catedral de Concepción, a las personas en situación de calle, con un segundo año exitoso.

Este jueves 6 de diciembre, se efectuó un acto de reconocimiento al voluntariado, clave para lograr el objetivo de atender todas las noches desde las 22:00 horas y hasta las 07:00 horas siguiente, de lunes a sábado, un promedio de 70 personas. Ángelo Lagos, integrante del equipo coordinador de esta iniciativa, adelantó que los días 11 y 13 de diciembre, está n programadas cenas navideñas para cerrar el ciclo.

La ceremonia se efectuó con la presencia de directivos de establecimientos educacionales, de la UCSC, del Instituto DUOC y el arzobispo de Concepción, monseñor Fernando Chomali, quien resaltó el compromiso de los voluntarios, en su mayoría jóvenes que “hoy tienen otra perspectiva de la vida y otra percepción del futuro de su propia vida, por lo tanto, han vivido una experiencia muy positiva”.

Monseñor Chomali dijo que el albergue móvil constituye una acción que cambia la mirada de una sociedad muy compleja. “La clave para una mejor sociedad es que  las personas hagan algo por alguien. En esta obra, las personas han puesto una gota de amor y de esfuerzo, generando ayuda concreta para personas concretas. Si todo el mundo lo hiciera viviríamos en otro país”, subrayó.

El Arzobispo anunció que la Iglesia sigue trabajando en nuevas iniciativas, entre las cuales mencionó el Invernadero “Simón de Cirene”, instalado en terrenos de Casa Betania, en Concepción, que dará cabida a jóvenes con síndrome de Down y para lo cual llamó a voluntarios a sumarse a esta nueva obra. Respecto albergue móvil dijo que la proyección es poder llegar a tener otro bus con las mismas características, pero dependerá del apoyo de la comunidad. “Eso dependerá de alguna donación”, enfatizó.

Por su parte, Ángelo Lagos dijo que el primer año de funcionamiento hubo falta de voluntarios,  lo cual se resolvió  este año se resolvió con el compromiso de  instituciones que se hicieran cargo del servicio nocturno. “Alrededor de 10 instituciones se sumaron y fueron coordinadas para que ningún día el albergue se quedara sin voluntariado, lo cual funcionó muy bien. En total, durante el período, tuvimos 800 voluntarios; se hicieron alrededor de 8 mil atenciones (café, comida)  y alrededor 650 atenciones de cama, entre mayo a noviembre”, informó, precisando que prácticamente el voluntariado, para 2019, estaría asegurado, porque algunos colegios e instituciones lo han incorporado en sus calendarios.

El vocero se refirió, además, a que el albergue funciona, durante el primer semestre de lunes a sábado, en el frontis de la catedral y, en el segundo semestre, el sábado se instala en el hospital regional.

Para asegurar el funcionamiento y prolongar la atención de este año, Lagos resaltó la organización de una rifa. “Con la venta de más de 15 mil números se asegura un funcionamiento financiado hasta junio del próximo año. El mismo voluntariado se ha comprometido en volver a organizar la rifa, en abril de 2019 y poder tener recursos frescos”, comentó.

En el acto de reconocimiento al voluntariado, que se desarrolló en la Sala de Exposiciones del Arzobispado, varios usuarios del albergue hicieron la entrega de los galvanos a los representantes de instituciones. El programa concluyó con el testimonio como voluntaria de la alumna María José Salazar, del primer año de la carrera de Biología Marina de la UCSC.

 

 

Más Iglesia Arquidiocesana