Apostolado de la Divina Misericordia se prepara para año jubilar

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Publicado el: 26 octubre, 2015

Con presencia de delegaciones de distintas partes del país, se realizó el Congreso de la Divina Misericordia, en casa Betania, en Concepción.

El padre Edgardo Ojeda, asesor del Apostolado, informó que la jornada comenzó el viernes 23 de octubre y culminó el domingo 25. “Durante estos días trabajamos la Bula de convocatoria al Jubileo de la Misericordia. Para ello, se dividió en cinco partes, que fueron tratadas junto con la comunidad, fomentando la participación de los miembros del Apostolado de la Divina Misericordia, la vivencia de este jubileo extraordinario a que convoca el Papa y que, sin lugar a dudas, estamos llamados a vivir con intensidad”.

Dijo que la Bula, en lo central, “nos invita a ser portadores de la misericordia, a experimentarla por medio del perdón y la reconciliación y que la puerta santa no sólo sea una puerta, sino que también sea una puerta de misericordia `para todo el mundo. El Papa hace un llamado a quienes viven los distintos problemas (delincuencia, corrupción, etc.); se trata de un llamado general a un cambio de conversión, a dejar todo lo que impide que el mundo y la sociedad pueda seguir a Jesucristo y generar giros en nuestra vida para acercarnos más a Él”.

Informó, además, que el Año de la Misericordia comenzará el 13 de diciembre con la celebración de una Misa, en la catedral de Concepción, a las 19:00 horas. “Como apostolado queremos potenciar la fiesta de la Divina Misericordia, fomentando acciones para que la gente participe y vivir con mayor intensidad este año”.

A la jornada asistieron más de 70 personas, provenientes de distintas ciudades donde la presencia del Apostolado se ha ido ampliando y fortaleciendo.

Ivonne Muñoz, de Talca, expresó que “tenemos varias comunidades con el apostolado, y se ha sembrado la semilla en San Javier, Constitución. estamos fortalecidos y seguimos trabajando para que siga creciendo como una gran llama. Nos estamos preparando para el Jubileo con mucho entusiasmo, con fuerza y alegría, para participar y asumir este año misericordioso”.

Érica Gutiérrez Barría, de la parroquia Jesús de la Misericordia, Labranza, Temuco, comentó que “nosotros los reunimos todos los viernes, a las 17 horas, partiendo con el rezo de la coronilla, pero cada miembro tiene diversas acciones, algunos ayudan a los enfermos en los hospitales, otros van a los hogares de ancianos. El apostolado nos da la posibilidad es desarrollarnos para ser mejores personas, mostrando la misericordia de Dios en el mundo”.

Doris Ogalde Cortés, de La Calera, manifestó que pertenece a la parroquia Santo Nombre de Jesús. “Soy apóstol de la Divina Misericordia desde el año 1996. He venido a muchos congresos; fuii consagrada en Villarrica, y trato de ser bien responsable al compromiso con el Señor. En Calera, llevo mi guitarra y junto a otras hermanas vamos al hospital para llevar la Palabra del Señor a los enfermos, con alegría y entusiasmo. Cantamos alabanza especialmente de la Divina Misericordia para darles esperanza y consuelo y estamos para atraer las almas; somos pequeños instrumentos, porque todo lo hace Él. Por gracia de Dios conseguí una capilla que se llama el Amor Misericordioso y su anfitrión es el  Señor de la Divina Misericordia, donde los jueves rezamos la coronilla, a las 18 horas y a las 19 horas, la Misa; también sirvo en el comedor de los andantes, animando con mi guitarra. Estoy con las pilas puestas, por Jesús”, concluyó entusiasta.

El congreso del Apostolado concluyó con una Misa presidida por Monseñor Fernando Chomali.

 

 

 

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