Arzobispo presenta proyecto de casino estudiantil

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Publicado el: 3 junio, 2015

Frente a la difícil realidad que viven muchos estudiantes de educación superior y de Enseñanza Media, pertenecientes a los quintiles 1 y 2, y que no disponen de una alimentación adecuada, surge la iniciativa de impulsar un proyecto de “comedor estudiantil”, para lo cual el Arzobispado de Concepción dispone de un inmueble, en el centro de la ciudad.

La iniciativa será expuesta este jueves, por Monseñor Fernando Chomali, en un desayuno de trabajo,  en la Sala de Exposiciones del Arzobispado (a un costado de la catedral), con la presencia de autoridades públicas, universitarias y empresarios de la región.

Monseñor Chomali indica que el objetivo del encuentro es generar alianzas y convenios de colaboración y solidaridad con personas e instituciones y privados, para apoyar este servicio, el que además, busca diseñar  un modelo de gestión que asegure la sostenibilidad de la iniciativa en el tiempo, a través de la autogestión de recursos.

La iniciativa considera la reparación y habilitación de infraestructura del inmueble ubicado en calle Cochrane 440 de propiedad del Arzobispado. La superficie disponible es de  370 m2 y se proyecta una capacidad para 211 personas. El presupuesto referencial es de aproximadamente 190 millones de pesos.

El objetivo central del proyecto es contribuir a asegurar el acceso a una alimentación equilibrada, de calidad y a precio justo, por parte de estudiantes de educación superior de Concepción, pertenecientes a familias vulnerables.

Antecedentes

En la historia más reciente, se ha ampliado la oferta académica para los jóvenes, a través de universidades privadas e institutos profesionales, que junto con diversificar las oportunidades, han permitido el acceso a la educación superior a grupos de jóvenes provenientes de sectores más vulnerables y de sectores rurales o más alejados.

En el tiempo, la realidad de los jóvenes que estudian en la educación superior (50.000 jóvenes), ha cambiado, es heterogénea y  presenta nuevos desafíos, dado que ya no basta el ingreso a la educación superior, sino mantenerse en ella; considerando importantes factores de riesgo que pueden influir en la permanencia en los estudios.

La Encuesta CASEN 2009 estima que la población joven (de 15 a 24 años) en la Región del Bío Bío es de 506.883 personas, siendo similar la proporción entre hombre y mujeres.

Un 22.4% de la población joven se encuentra en situación de pobreza o indigencia, cifra levemente superior al nivel de pobreza nacional (20.9%).  El 42.8% de la población joven  pertenece al 40% más pobre de la población de la Región del Bío Bío, es decir, provienen de los quintiles 1 y 2 de ingresos autónomo per cápita regional.

En la Región del Bío Bío un 50.6% de los jóvenes de la Región estudia, siendo entre los 15 y 19 años, la más alta participación en el sistema educativo.

La población joven que no se encuentra estudiando actualmente, terminó de hacerlo en promedio, a los 19 años de edad.  Dentro de las razones declaradas para no estudiar, la principal refiere a problemas o necesidades económicas de tipo personal o familiar. (VI Encuesta Nacional de la Juventud). 

Otro aspecto relevante es la relación entre la nutrición y el rendimiento académico.  El estado de arte de investigaciones dice que hay una estrecha relación.  El beneficio del desayuno sobre el rendimiento intelectual y equilibrio nutricional interviene a lo largo de toda la vida de la persona.  Sin duda, acceder a una alimentación adecuada depende de muchos factores, entre ellos, de la disponibilidad u “oferta”,  del nivel de producción de alimentos, de nivel de existencia, el acceso económico y físico de los alimentos, los hábitos o cultura alimentaria, y la publicidad.

Todo lo expuesto va configurando una realidad compleja que viven a diario los estudiantes más vulnerables, realidad que como Iglesia nos interpela profundamente.  Queremos acompañar a los jóvenes, ofreciendo oportunidades de dignificación y desarrollo humano integral y equitativo.  En palabras del Papa Francisco, queremos servir en las periferias existenciales.

Descripción del problema

El problema es la dificultad que tienen los estudiantes de educación superior más vulnerables, en el acceso a alimentación suficiente y equilibrada y a un precio justo.  Esta necesidad básica es resuelta mayoritariamente, a través de becas JUNAEB, adquiriendo libremente los alimentos en el comercio establecido, donde no siempre el producto cumple con los requerimientos nutricionales.  A esto se suman jóvenes que no tienen beneficios, factor de mayor riesgo para una alimentación adecuada, algunos son acogidos en Comedores Parroquiales, constatando que muchos comen sólo una vez al día.

Asimismo, en Concepción existe un comercio establecido, cuyo público objetivo o mercado meta, son los jóvenes.  Conocidos son los Pubs y locales de comida rápida, cercanos a universidades e institutos profesionales, Plaza Perú y Barrio Estación, que ofrecen atractivas promociones que incluyen el alcohol. Por otro lado, cada día aumenta el comercio informal, carros de comida y vehículos particulares,  instalados en el exterior de los centros de estudios, que ofrecen comida rápida al paso, con precios al alcance de los jóvenes.

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