Brillante actuación del coro Inscrescendo 100 voces para Cristo

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Publicado el: 17 agosto, 2015

Miles de personas acogieron, con aplausos, al coro Inscrescendo: 100 voces para Cristo, que tuvo una exitosa presentación en el espacio Suractivo, en la zona de Concepción.

El proyecto es iniciativa del sacerdote jesuita, Cristóbal Fones sj, quien al término de la actuación agradeció a quienes colaboraron para lograr este hermoso  objetivo. El proyecto Inscrescendo 100 voces para Cristo  reúne a muchos jóvenes de la ciudad de Concepción; una experiencia similar se realizó en Santiago  y se ha ido replicando en otras ciudades del país.

La idea es convocar a jóvenes creyentes del mundo de la educación superior, colegios, movimientos, mayores de 18 años, para cantar masivamente con mucha alegría  para  la comunidad y generar un espacio de participación joven en el  mundo católico y compartir la fe por medio del canto y la música.

Esta iniciativa demuestra que la música es una herramienta importante para transmitir la fe y el padre  Cristóbal Fones, ha ido trabajando años, en su misión itinerante y por sus capacidades artísticas,  una carrera dedicada al ministerio de la música con niveles de alta exigencia, de mucha calidad y buenos niveles de orquestación  y de coros polifónicos y lo ha hecho muy bien y ha impulsado por él.

Interesar a los jóvenes en este proyecto, felizmente ha tenido una respuesta inesperadamente positiva, porque están involucrados más de 150 músicos jóvenes, que llevan varios meses participando.

Esta iniciativa se inspira en tres ejes: Cristo, comunidad de jóvenes y la figura del Padre Hurtado, recordándose que está pronto a celebrarse 10 años de su canonización.

Como director, el Padre Cristóbal comentó durante la presentación, que “hay  momentos y acciones que nos unen mucho más. A ninguno  de los jóvenes los conocía, hace seis meses. Hoy, los siento como si tuviera 150 hijos, no sólo eso, sino que son amigos y amigas. Ellos han ido desplegando lo mejor de cada uno y cada una; al  principio, con temor y muchas dudas, aferrados a sus partituras,  inseguros y casi no creyendo que esto fuera posible. Sin embargo, poco a poco, hermanos y hermanos, ensayo tras ensayo, fueron desplegando aquello maravilloso  que Dios les regaló y, no me refiero sólo a sus voces, sino a sus personas. Detrás de este inmenso coro  que contemplan, en este gran salón, hay muchas historias de hombres  y mujeres de gran corazón, algunos con mucho sufrimiento. En estos meses de ensayo, varios  de ellos han atravesado momentos de profundo dolor, pero no han estado solos, porque una comunidad entera los ha estado sosteniendo. A veces sin  palabras, a veces, sí, con apoyo y escucha”.

Agregó que “es impresionante saber que para que esto suene, como ustedes lo escuchan, tienen que pasar muchas cosas. Nos basta con juntarse a ensayar. En primer lugar, un equipo de coordinación, sin el cual  esto no sería posible. Estos jóvenes, que son sus hijos, amigos, parientes,  han dado mucho de sí. Para mí ha sido un tremendo testimonio”.

Agradeció a muchas personas, empresas e instituciones que han colaborado. “Gracias a ustedes; que estén aquí es el mejor regalo para ellos, y porque queremos compartir con muchos más. El gran protagonista de esto ha sido el Señor”, afirmó, invitando a hacer oración y pensar en los jóvenes para pedir que “la gracia de Dios los una, los llene de profundo amor y de seguridad interior”.

Durante la presentación, un grupo de jóvenes de apoyo pidieron su aporte a los asistentes para seguir trabajando y entregando solidaridad a los más pobres y sufrientes de la zona.

En su variado repertorio, el coro interpretó temas de autores extranjeros nacionales, de profundo contenido, pero también con sentido inclusivo. Destacó, por ejemplo el tema “Creo en un solo Dios”, de Mite Balduzzi, referente a las personas sordas y además, el coro abordó el tema mapuche con una canción de autoría del Padre Cristóbal, quien vivió una experiencia en comunidades de Tirúa.

 

 

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