Celebración de Miércoles de Ceniza

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Publicado el: 12 febrero, 2013

El tiempo litúrgico de Cuaresma se inicia con el Miércoles de cenizas y este año, Año de la Fe, nos encuentra abocados a centrarnos en Jesucristo, Él es el Maestro, Él es el Señor, Él es el Dios de nuestra historia.

La cuaresma como cada año, es una excelente oportunidad para prepararnos, renovarnos y convertirnos en mejores personas a través de nuestros actos.

En cuaresma recordamos los 40 días que Jesús pasó en el desierto; estos 40 días, deberían significar un tiempo de reflexión y cambio. Cuaresma es una exhortación a la renovación de nuestro espíritu, a la reconciliación con Dios y con el prójimo. Un tiempo para aceptar que somos seres frágiles y llenos de debilidades pero aún así, amados por Dios.

Al inicio de esta Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, se nos recuerda que sólo caminando con Jesús, podremos salir victoriosos de cualquier situación; Cristo, su vida, su mensaje, su enseñanza es la fuerza que nos impulsa, la inspiración, el perdón, el amor.

Sin Cristo, no somos nada, Él da sentido y razón a nuestra existencia, somos polvo y  algún día, en polvo nos habremos de convertir, pero queda el alma por toda una eternidad ya que Cristo ha vencido a la muerte y Él está más allá de toda corrupción. Caminemos con Jesús en esta Cuaresma y acompañémosle en los días que recordaremos sus sufrimientos, meditemos allí sobre nuestra fragilidad de criaturas y con Cristo en el dolor miremos el horizonte de la Resurrección.

Oración,  ayuno,  penitencia  y  abstinencia caracterizó esos 40 días de Jesús en preparación para cumplir el culmen de su misión redentora, por eso también la Iglesia nos propone la oración, el ayuno, la penitencia y la abstinencia en este tiempo particular; estas prácticas cuaresmales  vividas en una dimensión comunitaria  logran ser una expresión viva del amor hacia nosotros mismos, hacia el prójimo y hacia Dios. Hagamos ayunar nuestro afán de poseer,  con el fin de ofrecer a nuestro prójimo aquello que necesita. ¡Abramos nuestro corazón a la voz del Señor  en nuestros hermanos más desposeídos! No olvidemos que las prácticas piadosas o las obras de caridad proporcionan una gran alegría y acercan nuestro corazón hacia los ideales, hacia lo sobrenatural, hacia el Señor…

Emprendamos el recorrido de esta Cuaresma dando pasos de servicio a los demás, busquemos sacar de nosotros todo aquello que no nos permite parecernos a Dios y ser verdaderamente imagen y semejanza suya.

Cuaresma es el camino que nos conduce a la Pascua, y este peregrinar es aprender a morir con Cristo a lo que nos deshumaniza para resucitar con Cristo a una vida diferente. Dejemos aflorar todo lo bueno y noble que hay en nosotros para que Cristo resucite en nuestros corazones….

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