Cierre de proyecto de Caritas junto a mujeres de Dichato

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Publicado el: 2 agosto, 2011

“En Cristo no hay terremoto ni tsunami que nos quite las ganas de vivir, de tener esperanza y de seguir trabajando pensando especialmente en los niños a los cuales queremos dar un mundo mejor”, señaló Monseñor Chomali a los presentes en el cierre del proyecto “Apoyo psicosocial y socio-productivo a mujeres de Dichato”, realizado en la capilla San Pedro el viernes 29 de julio.

La iniciativa, impulsada por el equipo de Pastoral Social Caritas del Arzobispado de Concepción gracias al financiamiento de Caritas Ambrosiana, permitió aportar capital semilla para 24 mujeres, que hicieron un plan de negocios y estructuraron su proyecto en base a emprendimientos que desarrollaban antes del terremoto, como por ejemplo lavado de cobertores, gastronomía, venta de productos típicos y pastelería. También fue posible apoyar el trabajo de contención y asociativo con los cuatro talleres que se vincularon, dos de los cuales ya existían en la comunidad y otros dos que se crearon en torno a capacitaciones para elaboración de manualidades y artesanías. Al mismo tiempo, se fortalecieron redes internas entre las participantes, y externas con programas del municipio dirigidos a fomento productivo y a la mujer, entre otros.

El acto de cierre contó con la presencia de las beneficiadas, junto a Monseñor Fernando Chomali, al vicario parroquial Pbro. Héctor Rivera y al coordinador del área de Pastoral Social Pbro. José Cartes. En su saludo, el Pastor dijo haberse dado cuenta de que “cuando uno lo pasa bien tiende a dispersarse, cada uno por su lado, y en los problemas nos unimos más y comenzamos a ver qué es lo importante en la vida. Creo que con esta terrible experiencia del terremoto nos damos cuenta que a pesar del dolor hay algo mucho más profundo que es el amor que nos vincula. Y creo que la Iglesia está aquí en este minuto viviendo con mucha profundidad el mandamiento del Señor, ‘ámense los unos a los otros como yo los he amado’, porque aquí lo que uno respira es eso, es amor”. “Por eso les digo francamente que si me preguntaran qué es lo que hago en Concepción yo les diría que vinieran para acá, porque esto es lo que yo quisiera, que en cada comunidad se respire amor porque donde hay amor, donde hay caridad, donde hay comprensión, donde uno es capaz de olvidar todos los problemas por algo superior que es encontrarse, ahí está Dios”.

Por su parte, el vicario parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria, padre Héctor Rivera, indicó que “al trabajar en Tomé y en Dichato en particular nos preguntábamos cómo ser un apoyo eficaz más allá de la técnica. Yo creo que enseñar a tejer, a bordar, a cocinar está bien, les permite tener una herramienta más, pero junto con ello lo que logramos fue poder levantar el alma de estas mujeres que aún están viviendo situaciones duras, en pleno invierno en 16 metros cuadrados con los niños adentro de la mediagua. Descubrimos que los talleres junto con capacitarlas también les permitían respirar. Venir a la capilla desde la aldea El Molino era para ellas el recreo de la semana, el recargar las pilas, recobrar fuerza, y escuchar esos testimonios fue realmente descubrir la presencia del Reino en medio nuestro”.

El cierre del proyecto se efectuó en un ambiente cálido y fraterno. Al culminar, Monseñor Chomali obsequió un Nuevo Testamento a cada una de las beneficiarias, y participó junto a ellas en un coctail donde fue posible apreciar y degustar productos elaborados por las propias mujeres.

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