Comenzó versión 2012 de Cátedra Cardenal Ernesto Ruffini, dedicada al Concilio Vaticano II y sus cuatro constituciones

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Publicado el: 27 junio, 2012

Una nueva versión de la Cátedra Cardenal Ernesto Ruffini se inició el lunes 25 de junio, dedicada esta vez al Concilio Vaticano II y sus cuatro constituciones. Como cada año, en esta ocasión el expositor fue el Pbro. Dr. José-Román Flecha Andrés, quien durante la primera jornada reflexionó acerca de los puntos más importantes de la constitución apostólica Lumen Gentium.

La apertura contó con la presencia de autoridades universitarias encabezadas por el rector Dr. Juan Cancino, y el arzobispo emérito de Concepción y fundador de la Universidad, Monseñor Antonio Moreno.

Antes de la exposición, se dirigieron a los presentes el director del Instituto de Teología Dr. Juan Carlos Inostroza y la profesora Pamela Pedreros, coordinadora de la cátedra, quienes entregaron su saludo y detallaron el programa de la semana.

En su intervención, el expositor señaló que “el Concilio ha hablado de Dios en su señorío absoluto sobre las cosas, pero también en su cercanía, garante de la auténtica autonomía humana, no enemigo de su causa”. También, citó al Papa Benedicto XVI, quien “nos invita a repensar nuestra fe, a celebrarla con alegría y a anunciarla con decisión. Para ello se nos pide que volvamos a leer con atención los documentos conciliares, para tratar de recuperar el espíritu que les dio origen”.

“El Concilio Vaticano II fue distinto a los anteriores. No quería condenar alguna herejía, quería centrarse en el misterio de la Iglesia, en el misterio de Cristo y en las esperanzas del mundo. Fue en realidad un acontecimiento eclesial de importancia extraordinaria, por el espíritu que lo impulsó, por el diálogo universal al que dio lugar, por las esperanzas que suscitó, por la riqueza de sus reflexiones y orientaciones”.

Entre los 16 documentos en los que se recoge su doctrina, prosiguió el padre Flecha, “sobresalen las cuatro grandes constituciones. En la Constitución Luz de los Pueblos (Lumen Gentium), la Iglesia reflexiona sobre sí misma, como para responder a la pregunta que encabeza mi reflexión de esta tarde: Iglesia, ¿qué dices de ti misma? Se pregunta quién es, cómo ha nacido y a dónde la conduce su esperanza”.

Además, el conferencista destacó que “el Concilio nos invita a un diálogo sereno, cordial, afectivo y efectivo, con otros cristianos no católicos y aún con los fieles de otras religiones”.

En una de sus consideraciones finales, el padre José-Román indicó que “tras exponer la doctrina católica sobre los obispos, los presbíteros y los diáconos, el Concilio se refiere ampliamente a la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo”. “Con relación a la vida de los laicos, nos ayudó a comprender que no son los destinatarios de la vida de la Iglesia. Posteriormente la Iglesia a lo largo de estos 50 años ha ido aprendiendo que donde se dice laicos puede decirse también enfermos, familia, que no es un campo de la misión de la Iglesia, sino un sujeto de la misión. Los enfermos no son los destinatarios de la acción pastoral, son sujetos activos”.

Al concluir, se recalcó que “el Concilio responde que cada laico debe ser ante el mundo un testigo de la resurrección y de la  vida del Señor Jesús y una señal del Dios vivo. Testigo que significa, realiza, presencializa al Dios vivo”.

Esta iniciativa académica es organizada por el Instituto de Doctrina Social de la Iglesia Juan Pablo II, con el patrocinio del Instituto de Teología y la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, más el auspicio de la Sociedad de Servicio Social Misionero. Se extenderá durante toda la semana hasta el viernes 29 de junio.

Fuente: Larry Henríquez Bravo – Periodista / Instituto de Teología UCSC

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