Con alegría los habitantes de Unihue celebraron bendición de nuevo templo

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Publicado el: 1 mayo, 2017

El domingo 30 de abril fue un día de enorme alegría para los habitantes del pequeño poblado de Unihue, en la comuna de Hualqui, porque ese día, fue bendecida y consagrada la nueva capilla de la comunidad Nuestra Señora del Carmen.

Gran parte del poblado se reunió en torno a la eucaristía que presidió Monseñor Fernando Chomali, quien manifestó su alegría y su reconocimiento a todos los habitantes, especialmente a quienes colaboraron en la construcción del templo.  En ese sentido, especial reconocimiento se hizo del arquitecto Eduardo Yáñez junto a su esposa Roxana y a sus cuatro hijos, por el principal aporte para desarrollar y concretar el proyecto. Al término de la celebración la familia recibió un galvano como expresión de agradecimiento y cariño de la comunidad de Unihue.

A la celebración asistió el alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes, quien manifestó su alegría que la comunidad católica y la población de Unihue trabajar en un proyecto para orar por el Señor. “Agradecerles el esfuerzo por construir esta casa del Señor y esperamos  que aquí se reúna todo el pueblo y alimentar su fe y lo que significa creer en Dios”.

Durante la celebración, también cuatro jóvenes recibieron el sacramento de la confirmación y otro grupo de niñas y niños recibieron la Primera Comunión. En tanto, junto a Monseñor Chomali concelebraron el padre Reinaldo Méndez, párroco de Hualqui y el padre José Durán, actualmente vicario de la parroquia de Chiguayante.

La catequista, Rosa Vergara, hizo una breve historia de la comunidad, la que comenzó a formarse en el año 1978, con presencia del entonces padre Luis Vermeulen, en que ante la falta de un templo en el lugar, se comenzaron las gestiones que concluyeron en levantar una capilla provisoria. Posteriormente, en 1992, el padre José Durán se hizo cargo de la comunidad y trabajó por tener un terreno propio, lográndose reunir algunos fondos que junto a un aporte del Arzobispado, se consiguió un sitio donde se levantó una mediagua para celebrar la Misa y los sacramentos., El proyecto continuó cuando estuvo el padre José Luis Roldán y, en el último tiempo, el padre Reinaldo Méndez avanzó en la iniciativa hasta concretar la obra que fue bendecida con mucha alegría.

En esta oportunidad, hubo especialmente reconocimiento también para las hermanas salesas misioneras de María Inmaculada, quienes apoyan el trabajo pastoral del lugar y al padre Pedro Gómez, quien junto a un grupo de misioneros de la capilla san José Obrero de Chiguayante, han colaborado en el fortalecimiento de la fe y consolidación de la comunidad. Durante el espacio de agradecimientos, también se valoró la presencia y colaboración de católicos de Talcamávida y Gomero.

 

 

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