Con gran alegría fue consagrado templo de parroquia San Juan de Mata

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Publicado el: 16 agosto, 2012

En una emotiva liturgia, presidida por Monseñor Fernando Chomali, este 15 de agosto fue consagrado el nuevo templo de la parroquia San Juan de Mata, en compañía de una gran cantidad de feligreses que vinieron de diferentes parroquias de nuestra Arquidiócesis.

La celebración eucarística se inició con la entrega de los planos y llaves del templo parroquial que fueron dadas al párroco, padre Pablo Leiva, quien junto al apoyo de innumerables laicos, profesionales, empresas e instituciones logró llevar a cabo la reconstrucción de esta edificación, siendo así la primera en ser reconstruida, luego de acontecido el terremoto del 27/F.

En seguida, nuestro Arzobispo bendijo el templo asperjando con agua bendita tanto los signos de la iglesia como la asamblea presente. Asimismo Mons. Chomali dio una bendición especial al leccionario para dar paso a la liturgia de la Palabra.

En su homilía el prelado con un corazón agradecido hizo referencia a todas las personas que de alguna u otra forma han sido parte en este proceso de reconstrucción y que quisieron hacerse presente en la consagración de este templo hermoso, con un campanario que se ve en gran parte de la ciudad.  Señaló que un templo es importante no por su arquitectura sino “por una razón teológica, nosotros creemos firmemente que Jesucristo es sacramento del Padre, es decir quien va al Hijo ve al Padre, y creemos también que la Iglesia, es decir el Cuerpo de Cristo es sacramento de Jesucristo, es decir a través de la Iglesia podemos llegar a Jesucristo, por lo tanto lo que hacemos en este templo es hacer justicia a lo que creemos, es parte de nuestra fe (…) Dios en este templo se hace presente de una manera real”.

Manifestó que la Iglesia en la vida de un ser humano es de total importancia, y esto se lleva a cabo en un templo “en el templo damos gracias a Dios por una nueva vida porque es un don de Dios, damos gracias por todos los dones que Él nos da, en el templo se bendicen los matrimonios de los jóvenes, al templo venimos a arrodillarnos ante el Señor para implorar por algún enfermo o cuando estamos sin trabajo, en el templo venimos a despedir a nuestros difuntos. Y venimos para ser considerados como personas, porque aquí nadie nos pregunta de dónde venimos, cuánto tenemos en la cuenta corriente y los títulos que ostentamos, aquí nos importa la persona y las puertas siempre estarán abiertas cuando se trata de vivir la experiencia más importante del hombre que es encontrarse con el Señor”.

Mons. Chomali recordó también que cuando llegó a la Arquidiócesis una de las primeras parroquias que visitó fue San Juan de Mata, donde se reunión con un grupo de laicos que le hablaron del proyecto, a los meses bendijo la primera piedra y hoy con gran alegría se encontraba presidiendo la consagración de este bello templo. Agregó que espera que “más temprano que tarde podamos venir a bendecir las nuevas instalaciones, las oficinas, la casa parroquial para que este sea un foco de luz, un foco de santidad, un foco de fraternidad, un foco de evangelización y también un gran foco de misión que es a lo que estamos empeñados cada uno de nosotros”.

A raíz del gran aporte que ha significado el trabajo de muchas personas, Mons. Chomali recalcó que “los laicos están llamados a ejercer un gran liderazgo en la Iglesia, en primer lugar están llamados a la vocación de la santidad al igual que los sacerdotes y las religiosas, están llamados a participar en el don que a cada uno se le ha dado en el corazón de la Iglesia”.

Finalmente haciendo alusión a la Virgen María nuestro Arzobispo señaló que es una gracia inmensa que la consagración de este templo sea en el día en que la Iglesia celebra la Asunción de la Virgen María, “Ella representa un plan pastoral diferente para cada uno de nosotros resumido en cuatro ideas: hacer la voluntad de Dios, siempre servir, ser fuente de alegría y tener una confianza irrestricta en el Señor y en la resurrección como meta última de nuestra vida”, concluyó.

Después de las palabras de nuestro Arzobispo, se introdujeron debajo del Altar las reliquias de santa María Goretti y santa Teresa de Jesús de los Andes. En seguida Mons. Chomali bendijo el Altar asperjando con óleo, para luego colocar los manteles y signos propios de la mesa eucarística.

Antes de finalizar la celebración el padre Pablo se dirigió a la asamblea para agradecer a quienes llegaron de distintos lugares para acompañar a la parroquia en este día tan importante. Señaló que este templo es el fruto de la generosidad y unión de muchas personas que trabajaron para que la reconstrucción del templo parroquial se llevara a cabo. Agradeció también a todos los que prestaron ayuda para que la vida de la parroquia no decayera, dando la posibilidad de celebrar la Eucaristía durante estos años.

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