Con gran presencia de fieles se celebró misa de la Última Cena

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Publicado el: 14 abril, 2017

Con la presencia de un gran número de personas, la Iglesia conmemoró la misa de la Última Cena, en el contexto de Semana Santa, que contempló el signo del lavado de pies, en todas las parroquias de la Arquidiócesis de Concepción.

La acción se realizó especialmente, en la catedral, y fue presidida por el arzobispo monseñor Fernando Chomali, quien participó en el lavado de los pies de un grupo de personas, en un signo de humildad.

El su mensaje, Monseñor Chomali recordó que el Papa Francisco ha sostenido que uno de los rasgos de la sociedad actual es la orfandad. “Nos sentimos solos, volcados hacia la moda, hacia el consumo y existen, por otro lado, muchas personas que no tienen dónde recurrir, muchas personas están enfermas y no saben dónde acudir. Frente a esta sensación de orfandad nos viene muy bien la palabra del Señor, que nos dice que Él se ha quedado con nosotros”, subrayó.

Recalcó que Jesucristo esta en medio de los hombres en la eucaristía. “En esta Semana Santa quedémonos con esta idea. No estamos solos, absolutamente nadie nos va a separar del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús y la promesa es que estará con nosotros hasta el fin de los tiempos y nadie nos va a separar de ese amor”, expresó.

Por otra parte reflexionó que Jesús hizo un profundo cuestionamiento al poder y a la autoridad, como lo entiende el hombre. “Muchos entienden el poder y la autoridad para mandar, para ser servido, para decidir respecto de los otros. El Señor nos da un ejemplo y dice, no, la autoridad es para servir, pero Pedro no lo entendió  y le dice cómo tú me vas a lavar los pies y el Señor le responde,  tú no entiendes nada. La autoridad del cristiano es para servir”, concluyó.

Agregó que “hoy, en cambio, la educación está muy concentrada en el competir  y tenemos que dar un vuelco  y decir que competir no es lo realmente humano  y cristiano, sino  que es compartir. Compartir no sólo lo que tenemos, sino la propia vida como lo hace Jesús, que da la vida por cada uno de nosotros”.

Finalmente, enfatizó que “no estamos huérfanos, porque el Señor está con nosotros y en segundo lugar, si queremos realmente  que se note, que creemos en Jesucristo,  tenemos que despojarnos de todo lo que nos impide y servir a los demás. Es ahí donde se juega nuestra credibilidad  y sobretodo donde se juega nuestro amor a Jesucristo”.

La celebración culminó con el rito de adoración al Santísimo, el que fue llevado desde el altar mayor, en procesión, al interior del templo, hasta un altar lateral para ser expuesto a numerosos fieles que participación en esta acción litúrgico.

Este viernes, los católicos recuerdan la pasión y muerte de Jesús, en el Vía Crucis, que en Concepción se desarrolló desde la cruz monumental hasta la catedral. Durante el largo trayecto de 14 estaciones, distintos grupos cargaron una cruz de madera y, en la penúltima estación, la cruz fue cargada por el Arzobispo con otros sacerdotes. En la catedral, se efectuó además la adoración a la cruz, en que los presentes besaron los pies de una imagen de Cristo crucificado.

El sábado, a las 21 horas, en el atrio de la catedral, se realizará la bendición del fuego, en el contexto de la vigilia pascual, para posteriormente bendecir el agua y tocar las campañas de resurrección. La misma acción se desarrolló en todas las parroquias y capillas. En tanto, el domingo, se celebrará la resurrección con misas en distintos horarios. En la catedral, el Arzobispo presidirá la eucaristía a las 12 horas.

 

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