Con masiva presencia de laicos comenzó Escuela de la Fe en Concepción

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Publicado el: 8 enero, 2013

Con un significativo marco de público, que superó las 400 personas, se inició la primera Escuela de la Fe verano 2013, en la Arquidiócesis de la Santísima Concepción. La Escuela bajo el lema “Descubre, disfrute y vive la fe”, sede Concepción, planificó diversos cursos tanto en la semana del 7 al 12 de enero como en la semana del 14 al 19 de este mes.

La jornada fue presidida por monseñor Fernando Chomali, quien valoró y reconoció el esfuerzo y trabajo del Centro de Coordinación Arquidiocesano de la Formación (CECAF), que dirige el doctor Patricio Merino. “Me consta el trabajo realizado, ya que tuvieron que abordar miles de detalles para lograr este proyecto y poder prestar un muy buen servicio en algo tan fundamental, como es, saber lo que creemos”, afirmó Monseñor al momento de inaugurar la Escuela, en dependencias del Instituto de Humanidades de Concepción y al que asistió todo el cuerpo académico del proyecto formativo para laicos.

En su intervención, Monseñor Chomali abordó aspectos de la Carta Apostólica del Papa Benedicto XVI,  Porta Fidei (Puerta de la fe), sugiriendo su lectura. Desde esta perspectiva, recordó que el Papa habla de una “crisis de fe”. El Arzobispo precisó que “hay una crisis de fe, pero el hombre tiene un gran anhelo de Dios. Esa es nuestra apuesta. El hombre tiene un gran anhelo de trascendencia. Y la respuesta es Jesucristo. Por lo tanto, tenemos que predicar al único que puede ofrecer el camino de salvación y la luz del mundo”.

Manifestó que “el Papa dice que no basta con creer, sino que hay que conocer los contenidos de la fe. Y eso es posible a través del estudio. La fe es un don, pero esta fe tenemos que hacerla carne en nuestra vida. El estudio requiere tiempo y esfuerzo. Por experiencia personal es una aventura maravillosa. Los contenidos de la fe son luz y guía para nuestra alma. Es un verdadero alimento para nuestra vida”, recalcó.

Dijo que las fases para una buena formación es escuchar la Palabra de Dios, que es el alma de la Teología y “es el alma de nuestro conocimiento, porque es la Palabra de Dios  lo que suscita en nosotros la fe. ¿Cómo va a creer la gente si nadie le habla de Dios?, advirtió.

El segundo aspecto es conocer lo que creemos. “Si no conocemos lo que creemos, vamos a creer cualquier cosa. Es terrible ver a católicos que creen cualquier cosa. La fe no es una invención humana, sino que es la revelación que viene de Dios y que nosotros decimos sí, amén”, subrayó, agregando que además, “la fe tenemos que rezarla, porque la fe tiene una dimensión cognitiva, pero además tiene una dimensión espiritual”.

Precisó que  hay que “dar testimonio de lo que creemos. No basta con creer, sino que tenemos que vivir como creyentes y por eso, los cristianos tenemos una manera especial de vivir que es según el espíritu de Jesucristo. Esto se expresa específicamente en la caridad cristiana. El Papa manifiesta en su carta apostólica que los católicos expresen su fe a través de la caridad cristiana. Quiero potenciar en nuestra Iglesia que sea una Iglesia sirva a los pobres, a los indigentes, a los privados de libertad…Tenemos que vivir lo que creemos y eso se logra con el servicio a los demás”.

Finalmente, se refirió que “este camino hay que celebrarlo en la Eucaristía, que se manifieste en cada domingo” e invitó a leer además las encíclicas y recordó que la Congregación de la Doctrina de la Fe entrega además orientaciones, haciendo hincapié en que el alma del conocimiento de la fe es la Biblia. “Invito a conocerla profundamente y a conocer dos documentos: Concilio Vaticano II – estamos celebrando los 50 años desde su inicio – y el Catecismo de la Iglesia Católica. Insiste mucho que los católicos lo conozcamos, porque es una maravilla de conocimiento”. En este sentido, recordó cuatro partes importantes: creer, celebrar (sacramentos), la vida en Cristo (moral cristiana: camino de libertad para vivir en dignidad) y la oración cristiana (manera de relacionarse con Dios, Iglesia orante).

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