Con Misa se recordó a Obispos y sacerdotes fallecidos

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 7 noviembre, 2018

Con presencia de todos los miembros del Cabildo Eclesiástico de la Catedral de Concepción y numerosos sacerdote, se celebró una Misa, que presidió nuestro arzobispo, monseñor Fernando Chomali, para orar por los obispos y sacerdotes fallecidos y que prestaron un gran servicio pastoral, en esta zona.

Al término de la celebración, se realizó una visita a la cripta ubicada en el subterráneo de la catedral, donde descansan los restos de varios obispos. En el lugar, se celebró un responso que estuvo a cargo del Pbro. Luis Figueroa, deán de la catedral.

En la homilía, Monseñor Chomali agradeció la iniciativa del deán de la catedral para orar de manera especial, por los sacerdotes y obispos difuntos. “Obispos y sacerdotes que predicaron la palabra de Dios, por aquellos que fueron luz en medio de sus comunidades, que fueron luz en la región, por aquellos que nos ayudaron a cada uno de nosotros a encontrarnos con Jesucristo”, expresó.

Reflexionando el Evangelio, Monseñor precisó que “el Señor nos regala hermosos texto que ayudan a comprender mejor el sentido de la vida y si queremos comprender el sentido de la muerte, tenemos que volver necesariamente a comprender el sentido de la vida”.

Agregó que “el Señor nos dice que estamos viviendo en una generación extraviada y perdida. Eso lo vemos hoy, porque hay violación a los derechos humanos, hay mucha pobreza, hay muchas personas a las cuales se les conculcan los derechos básicos. En este momento, hay miles de migrantes que van de un país a otro, con guaguas en los brazos, errantes, buscando un mundo mejor. Hoy mismo, un grupo de haitianos que llegaron con tanta esperanza, los devuelven a su país, porque Chile no les ofreció nada y tantos crímenes que se ven”.

Subrayó respecto a que “pareciera ser que los tiempos de Jesús no son muy distintos a los nuestros, que nos permite decir, al igual que San Pablo, una generación extraviada y perdida. ¿Qué nos pide el Señor, a través de Pablo? Que brillemos como rayo de luz en el mundo. ¿Por qué produce tanto escándalo cuando nosotros, los consagrados, nos portamos mal? Porque justamente las personas, incluso los no creyentes, esperan de nosotros que seamos luz en el mundo. Y ustedes, que tienen responsabilidades como bautizados, católicos comprometidos de misa diaria, están llamados a ser luz en el mundo”.

Luego indicó ¿qué significa ser luz en el mundo? “Significa vivir según los mandamientos evangélicos; vivir en función de los demás, significa servir y no ser servido, implica sentarse en los últimos puestos, implica tener una vida de sencillez y humildad de cara a Dios y al servicio de los demás. Solamente así, podremos vivir en lo que anhelamos todos, como es la felicidad. Me siento dichoso y comparto su alegría y también ustedes siéntanse dichosos y compartan conmigo”, señaló el Arzobispo en su reflexión, concluyendo que “la luz que necesitamos irradiar es posible con Jesucristo, camino, verdad y vida, luz del mundo. Él es nuestro salvador, Él es el que tiene palabra de vida eterna, es la roca firme en la cual estamos llamados a cimentar nuestra vida y que nadie nos va a rebatar”.

 

Más Iglesia Arquidiocesana