Con profunda gratitud a Dios asumió padre Luis Rifo en su nueva parroquia

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Publicado el: 29 abril, 2012

Con profunda gratitud a Dios y al pastor, asumió su nueva responsabilidad como párroco, el presbítero Luis Rifo Feliú, en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en el sector Pedro de Valdivia, en Concepción.

Presidida por monseñor Fernando Chomali y varios sacerdotes, se celebró la Eucaristía que contó, además, con gran número de fieles para acoger a su nuevo párroco, sucesor del padre Hugo Márquez, quien durante varios años sirvió en dicha comunidad.

El padre Luis, luego de la lectura del decreto de nombramiento, hizo su profesión de fe y prestó juramento de fidelidad para continuar con el rito que incluyó la entrega de las llaves del templo, de la cátedra y la firma del documento que formaliza su nueva misión pastoral.

“Mi gratitud a Dios por el ministerio sacerdotal, que nos permite vivir este momento y hacernos cargo de esta misión; mi gratitud especial a monseñor Fernando Chomali, por su confianza.  Mi tarea sería mostrar al Señor, quien será el punto de encuentro. Las puertas estarán abiertas para todos, sin excepción para que se encuentren con Jesucristo”, expresó el nuevo párroco..

Manifestó estar muy contento y feliz y enfatizó que “la persona, la palabra, la vida de Nuestro Señor es lo que nos da la sabiduría y la capacidad”. Agradeció a los sacerdotes que lo acompañaron en la celebración, a la fraternidad de la orden de Santo Domingo, donde recibió grandes enseñanzas; a sus colegas de la UCSC y especialmente a su familia.

Monseñor Chomali dijo, en su homilía, que “esta parroquia representa, lo que es la Iglesia, como ninguna otra, porque confluyen personas con grandes estudios, otras más sencillas; personas con abundancia de recursos  y otras que tienen dificultades para vivir  y todas las personas. Independiente de su situación, económica y social,  lo que nos importa es que Jesucristo que nos trae la buena nueva y la salvación”.

Enfatizó que “no hay lugar más evangelizador que una parroquia, porque aquí se vive en profundidad el misterio de la vida: A la parroquia llega mucha gente a pedir un consejo, a confesarse, a rezar, a entregar a sus hijos para ser bautizados, a entregar a sus difuntos para que se vayan con una oración o un responso; viene mucha gente a sellar su amor en el matrimonio y  llegan muchos jóvenes ilusionados a que les ayudemos a encontrar el sentido de la vida”.

También sostuvo que “no hay oficio más hermoso que trabajar, ya sea como párroco o vicario, en una parroquia”. Dirigiéndose a los fieles, expresó: “Les pido para el padre Luis y para mí y para los sacerdotes es que nadie se vaya  de la parroquia  sin escuchar hablar de Jesucristo. Esta es una  parroquia con muchos grupos pastorales, que el padre Hugo tejió y que el padre Luis se suma a esta historia de amor. Esta parroquia tiene una historia  importante que el padre Luis tiene la misión de continuar”.

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