Cuando la “madurez” de los jóvenes los aleja de la Iglesia

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Publicado el: 14 abril, 2014

La falta de motivación de los adolescentes frente a la Iglesia, es un problema actual, donde algunos se alejan debido a factores sociales o a información mal interpretada. Jóvenes de la zona tienen su parecer respecto a lo que sienten frente a ella.

María José Cifuentes, señala que “en la Iglesia se predica mucho y no se practica lo que dice, además las religiones son algo cerradas, buscan la verdad y tener más miembros”. Mientras que otra adolescente, Andrea Matamala, estudiante de la Universidad Santo Tomás, apunta: “No es que no crea, creo en la Iglesia, pero la gente comete errores y a veces por la ignorancia de no estudiar la Palabra de Dios hace que otras personas que no saben se confundan”.

La encuesta “Jóvenes, Participación y Medios” de la Universidad Diego Portales de Santiago entregó datos respecto a intereses y confianza de este rango. En tres ítem, aparecen  porcentajes de confianza que ellos manifiestan  hacia algunas instituciones, políticas, judiciales, militares y religiosas, por nombrar algunas. En el ítem referido a la Confianza que los jóvenes le dan a personas o instituciones estipula que  un 29% de los jóvenes confía en la Iglesia Católica. Mientras que en el ítem “Participación de los jóvenes en diversas actividades” Un 19.1% de los jóvenes participa en grupos religiosos. Mientras que en el ítem referido a la poca confianza de los jóvenes a las instituciones un 68.1% de los jóvenes manifiesta desconfianza hacia la Iglesia Católica.

La desconfianza es otra razón para alejarse de coyunturas, tanto religiosas como políticas. El Sociólogo y Docente del Departamento de Sociología y Antropología de la  Universidad de Concepción, Rodrigo Ganter Solís, plantea: “En Chile está creciente la desconfianza social, generalizada hacia la Religión o la Política, siempre estamos sospechando del otro, y eso ha impactado a la fe”.

El sacerdote Pablo Gamboa, Rector del Colegio San Pedro Nolasco y Párroco de la Parroquia La Merced  afirma que “el mundo actual es muy racional y antropocéntrico, donde es necesario que la figura de Dios sea transmitida a través de la fe, es decir, si una persona no ha experimentado la presencia de Dios en su vida, es difícil que trascienda el mensaje”.

La independencia de la fe

El joven José Medel dice “Cuando era menor asistí a la Iglesia, pero ahora estoy en un proceso,  más adelante me voy a pegar una aterrizada  y volveré a la Iglesia”. Por otra parte, Cristian Manzanares dice:No creo que se necesite un lugar específico para estar cerca de Dios”.  

Varios factores influyen para que los jóvenes no esperen nada de la Iglesia, desde alejarse de lo “obligatorio” hasta el querer experimentar su independencia. La Coordinadora de Pastoral del Colegio Del Sagrado Corazón de Concepción, Rita Robles plantea que: “A veces los alumnos se sienten cansados de lo religioso u obligatorio, y cuando entran a la Universidad, hay más posibilidades de encontrarse con una diversidad de creencias o compañeros que le cuestionan por manifestar su fe. Posiblemente ahí se produce un quiebre”.

El Sicólogo del Colegio Salesiano de Concepción, Manuel Navarro Silva, hace hincapié que “los jóvenes se desencantan cuando llega la pubertad, su cerebro está madurando y creen ver que la enseñanza de la Iglesia no es al pie de la letra como las parábolas, la cuestionan  y  se avalan de explicaciones científicas para eso”.

El Sociólogo Rodrigo Ganter agrega: “hay que distinguir entre religiosidad y espiritualidad. No significa que aquel porcentaje de jóvenes que no cree en la iglesia, no  tenga ninguna fe,  el ser humano tiene algo de espiritualidad, como la solidaridad, la lucha por lo más justo, todo eso tiene un componente espiritual y la búsqueda de sentido más allá de lo material”.

El Pbro. Pablo Gamboa señala que es difícil percibir qué factores influyen para que un joven se aleje de la Iglesia e indica que “cuando los jóvenes se independizan y tienen discernimiento deciden por su cuenta, y no siempre deciden bien. Entonces, lo que creen que les estorba lo sacan  de  su medio. Dios procura el bien pleno y global de la persona, entonces tiene sentido molesto pues no coincide con las ideas o anti valores que llevan”.

Métodos de cercanía

La información entregada por los medios de comunicación es otra causa por la cual los jóvenes comienzan a sentir lejanía en la Iglesia, así como señala Rita Robles: “cuando un sacerdote hace una falta, los chicos se van desencantando, ya que los ven como modelos,  quienes vivimos el Evangelio somos referentes de los jóvenes” Además agrega, que habría una imagen distinta si fuera como en los años 80 cuando había una Iglesia más comprometida.

De esto habla el sociólogo Rodrigo Ganter  “en esos años estaban  los llamados curas obreros, iban a las poblaciones y adaptaban su modo de vida al de las personas donde llegaban a vivir, además construían  calles, sedes sociales y armaban las poblaciones.  Esa Iglesia ya no está, la teología de la liberación ya no está y si ha habido cambios es para que la Iglesia sea más conservadora, no para ser más abierta, participativa o trasparente”.

Ante esto, laicos comprometidos buscan métodos para acercar a los jóvenes a la Iglesia, y eso se puede manifestar en agrupaciones pastorales, reinventándose para acercar el mensaje de Cristo. Víctor Zapata es Coordinador de Pastoral de la Universidad San Sebastián, apunta que la Iglesia necesita más pro actividad y entregar  conocimiento  que se pueda llevar a la práctica “Lo que yo hago acá es un rol distinto, trato de que los integrantes sean proactivos para que sea una Iglesia más juvenil y reformadora, por ejemplo, hablamos de temas actuales de la Iglesia,  de esta forma se genera mucho más interés”.

En esto tiene una idea similar el Sicólogo Manuel Navarro, en cuanto a la forma de entregar el mensaje de Dios  “creo que a la Iglesia le faltan toques refrescantes a la hora de entregárselo a los niños, es necesario que sea más actual y lúdico. En el colegio les enseñamos a ser mejores personas con amor y firmeza, quizás encuentran que tiene muchas reglas, pero cuando son mayores, lo agradecen”. Y agrega, que los jóvenes buscan que la Iglesia los acoja y brinde seguridad, apoyo y esperanza. Pero cuando los jóvenes esperan y no encuentran esa respuesta como quieren, critican y esperan demasiado idealismo.

El padre Pablo Gamboa indica que lo que los jóvenes esperan de la Iglesia y del mundo adulto es “que haya consecuencia, no se espera un ‘padre Gatica’, si no que se hagan respetar, que vivan lo que predican, se espera que un padre actúe como padre, que un profesor actúe como tal y un político también.  Que cada cual sea consecuente no por ideologías, sino por punto de vista humano valórico y moral, en el caso nuestro espiritual”.

La misión para reencantar  la fe de la juventud en la Iglesia ya está en marcha. Sacerdotes y laicos esperan que la juventud se acerque, pero que también sepan servir de modelo para nuevas generaciones. Pese a las dificultades para esto, lo importante es considerar el mensaje que entrega la Primera Carta a Timoteo, Capítulo 4, Versículo 12 “No dejes que te critiquen por ser joven. Trata de ser el modelo de los creyentes por tu manera de hablar, tu conducta, tu caridad, tu fe y tu vida irreprochable”.

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