Diaconado Permanente participó en retiro con Mons. Pedro Ossandón

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Publicado el: 5 marzo, 2018

Uno de los grandes aportes del Concilio Vaticano II, ha sido restituir el diaconado permanente, resaltó monseñor Pedro Ossandón, Obispo Auxiliar de Santiago, quien fue invitado al retiro de los diáconos permanentes de la Iglesia de Concepción.
“Estoy muy agradecido de la invitación de monseñor Fernando Chomali para acompañar, en la oración en este retiro, a los diáconos permanentes de Concepción. La verdad es que hay que agradecerles mucho y si uno se preguntará cuál es uno de los grandes aportes del Concilio Vaticano II es haber restituido el diaconado permanente. Un saludo para todos ellos, sus esposas, sus familias y decirles que son una bendición para la Iglesia y Dios nos regala mucho a través de ellos”, afirmó al término de una eucaristía, en la capilla de casa Betania, donde se realizó la jornada.
En esta ocasión, Monseñor Ossandón indicó que “trabajamos el mensaje del Santo Padre que dirigió a los consagrados y a los diáconos en la catedral de Santiago, en su visita a Chile. Hemos sido fieles a meditar lo que el Papa nos regaló, especialmente dirigidos a los consagrados, a los diáconos”.
También hizo un llamado a los laicos a que se incorporen a la formación de diáconos permanentes. “El Señor sigue llamando y la verdad es que se necesitan muchos más diáconos permanentes para que con sus familias, sigan anunciando el Evangelio de Jesucristo, no lo duden y si alguno tiene alguna inquietud, converse con su párroco, déjese interpelar y llamar por el Señor, porque es una vocación muy hermosa, que da mucha alegría a las familias, al matrimonio y a la Iglesia”.
El diácono permanente José Fariña valoró el retiro espiritual. “Indudablemente que para nosotros es muy importante un retiro espiritual, porque es una forma de poder ir madurando nuestra fe y mejorando nuestro servicio. Es un espacio de reflexión muy importante, que nos permite darnos cuenta de nuestros errores y nuestras faltas”, precisó.
Manifestó que “la presencia de monseñor Ossandón ha sido muy importante y el tema que reflexionamos fue muy especialmente dirigido a los diáconos. Para los diáconos permanentes de la Iglesia de Concepción, si bien contamos con una escuela de formación y una formación académica, también necesitamos que los pastores nos acompañen, porque en nuestro caminar su apoyo es fundamental. Este encuentro ha sido muy enriquecedor en lo personal y en lo colectivo, porque muchas veces nos llenamos de tareas, pero también necesitamos un espacio para recibir al Espíritu Santo y la misericordia de Dios”.
Respectó a cómo un laico desea servir como diácono en la Iglesia, señaló que “la primera instancia es a través de sus párrocos, quienes van dirigiendo la mirada del pueblo santo de quien puede ser y las condiciones, luego se hace un proceso de discernimiento que es presentado al obispo y viene un año propedéutico y luego se realiza un proceso académico que dura cuatro a cinco años. En ese proceso se va creciendo en conocimiento y santidad para el servicio. El llamado es para todos aquellos que sientan el amor de Dios y en tener un encuentro personal con Él, sepan que siempre estamos necesitados de más hermanos para evangelizar. La evangelización no es una tarea sólo de los diáconos permanentes, sino es tarea de todo el pueblo de Dios”.
Finalmente, Fariña subrayó que ser diácono permanente “es una gracia recibida de la misericordia de Dios, porque nadie tiene el mérito para ser diácono, sólo recibido a través de la gracia de Dios. Y muy contento de ser diácono, porque una tarea rica y hermosa, pero con cariño y aprecio y amor a Dios a los hermanos”.

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