Durante una Eucaristía se clausuró el Año de la Misericordia en Concepción

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Publicado el: 14 noviembre, 2016

Con la celebración de una Eucaristía, que presidió el Arzobispo, monseñor Fernando Chomali y concelebró el Vicario General, Mauricio Aguayo, se clausuró el Año de la Misericordia, en la Catedral de Concepción.

En su homilía, Monseñor Chomali recordó al Papa Francisco, quien convocó al Año de la Misericordia, señalando que “él nos ha interpelado y quiere católicos comprometidos con el reino de los cielos, y nos ha hablado con mucha realidad, para que nos dediquemos a servir  y no a ser servidos”.

Manifestó que es muy notable cómo en los templos jubilares, las  parroquias, comunidades y personas  “han peregrinado para arrodillarse delante del Señor y decir, como el publicano, ten piedad  de mí que soy un pobre pecador”. Recalcó que la condición fundamental de un católico  es reconocerse necesitado de Dios, necesitado de su misericordia, reconocerse pecador  pero sabiendo que el amor de Dios es mucho más grande.

El Arzobispo se definió como un hecho inédito, en la vida de la Iglesia, que el Santo Padre haya congregado a mil presos, incluso algunos fuera de Italia,  para celebrar el Año de la Misericordia, en la Basílica de san Pedro. “Fue algo maravilloso, incluso tuvo la delicadeza que no se notara quién era preso y quién era guardia, estaban todos iguales, porque la dignidad fundamental del ser humano, no se pierde incluso en la condición de reo o recluso”.

“El Papa nos ha dicho que nos reconozcamos necesitados de misericordia, también que seamos misericordiosos con los demás, y eso se manifiesta a través de las obras concretas de perdón, de reconciliación, de servir a aquel que nos ha ofendido.  Y también tenemos que ser misericordiosos con nosotros mismos”, reflexionó,  haciendo notar que el Papa incorporó en el lenguaje de “dejar misericordiarse por Dios. A veces  nosotros no comprendemos el amor infinito de Dios, por eso, debemos dejarnos impregnarnos de Él y de su amor, de su eterna misericordia para cada uno de nosotros”.

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