El don de ser Migrante es que nos recuerda que en Cristo somos un solo pueblo

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Publicado el: 5 septiembre, 2012

Bajo el lema “Juventud y Migración. Una misión para Chile”, la Pastoral del Migrante de la Arquidiócesis de la Santísima Concepción celebró su día el pasado domingo 2 de septiembre, con una Eucaristía en el templo catedral.

La celebración fue presidida por el sacerdote jesuita Pablo Castro, y contó con la presencia de autoridades del ámbito civil y la participación de las comunidades migrantes presentes en la arquidiócesis.

El su homilía el padre Castro destacó la riqueza del migrante, “don que con su presencia nos recuerda a todos que más allá de cualquier nacionalismo, en Cristo somos un solo pueblo, hermanos y hermanas y a veces los mismos católicos cometemos el error de poner nuestra identidad más en el país en el que nacimos que en la fe en la que nacimos, que nos hace a todos hermanos”.

“Jesucristo nos pide que no nos quedemos en las externalidades rituales, y creo que el Día del Migrante también es una palabra que nos llama a no quedarnos pegados en prejuicios. Muchas veces juzgamos a la gente por su acento, por su ropa o por el país donde nacieron y esas son externalidades, no es el corazón del ser humano, ni del hombre ni de la mujer y Jesús nos pide que miremos al corazón”.

En su mensaje, el sacerdote también profundizó en una de las igualdades de tipo civil de los chilenos que son migrantes en otros países. “Si nosotros nos juzgamos como país y como católicos por acoger a los migrantes también debemos tener una palabra decidida sobre nuestros compatriotas que son migrantes en otras partes del mundo, para que ellos no sólo sean bien acogidos allá, sino que sigan participando de la suerte y del destino de la Patria que por distintas razones tuvieron que dejar. Y una forma clara y clave de hacer realidad esa participación es que tengan derecho a voto, eso es algo clarísimo y que aún no se define como país”.

La Eucaristía estuvo llena del colorido provisto por las banderas de distintos países y los trajes típicos que vistieron varios de los presentes. Al concluir la celebración, don Alfonso Vera entregó un balance de la jornada, como integrante del equipo de la Pastoral del Migrante en Concepción. “Fue una ceremonia muy bonita porque nos ratificamos como un país que recibe a muchos hermanos extranjeros, hombres, mujeres, niños y niñas que se sienten como en casa, en familia. Es muy importante que se sientan acogidos, no solos”.

Fuente: Larry Henríquez Bravo – Periodista / Área de Pastoral Social Caritas

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