En la Catedral y parroquias se celebró la Última Cena y Lavado de Pies

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 25 marzo, 2016

En la Catedral y en parroquias de la Arquidiócesis de Concepción se celebró, con gran presencia de fieles, la Misa de la Última Cena y el Lavado de Pies.

En la catedral, la celebración fue presidida por Monseñor Fernando Chomali, quien llamón, en su homilía, a imitar a Jesús, en el servicio a los demás, especialmente a quienes menos tienen.

Dijo que Cristo “es una sólida roca, desde la cual debemos sentar toda nuestra vida. Los seres humanos somos buscadores y más que buscar, tenemos que dejarnos encontrar a Cristo. Pero lo maravilloso es que Cristo se manifiesta en el servicio, lo vamos a ver en el servidor, en el humilde, y lo vemos cuando asume la condición de esclavo, en el tiempo de Jesús, quien lavaba los pies  era el esclavo. Y Jesús, siendo Dios, se hace esclavo y ese misterio, Pedro no lo comprende y nosotros siempre estaremos en relación a este misterio que nunca lo vamos a comprender”

Agregó que “este gesto de lavar los pies es lo que nos tiene que iluminar. Quien cree en Dios, quien cree que Jesucristo lo salvó, quien cree que Jesucristo dio la vida por cada uno de nosotros, está llamado al servicio”.

Luego hizo referencia a la distorsión se ha producido en la sociedad respecto a a celebrar Semana Santa. “Cómo se sufre cuando se observa en los informativos de prensa que Semana Santa se resume al turismo, se resume en los pescados y mariscos  y que ha subido el precio del limón. Qué superficialidad más grande. Pero quienes estamos presentes, aquí, de manera silenciosa, diciendo que eso, en verdad, es irrelevante frente a este gran misterio. Jesús se dio por nosotros y asumió la condición de esclavo y seremos testimonio de Cristo cuando hablemos de Él y sobre todo cuando vivamos el misterio de servicio a los demás”.

Reflexionó, además, que “el amor en el lavatorio de los pies se pone al alcance y a disposición de todo hombre, revelando que Dios es humilde y  manifiesta su suprema libertad en la aparente debilidad.  En la debilidad se manifiesta la grandeza del Señor. Por eso, nosotros solamente tenemos que gloriarnos en Él y en su cruz. Pedro, esto, no lo entendió, porque los pies representan, en la cultura antigua, la extrema impureza y, por eso, lavar los pies, es un acto de esclavos. Pedro se escandaliza, pero Dios le dice que a eso ha venido, a hacerme nada a anonadarme, para que ustedes tengan vida en Él”.

Recalcó que el amor de Dios es  infinito. “El precio que nosotros tenemos es la sangre de Jesucristo. Pensemos que no estamos solo. La eucaristía es la garantía que Dios está en medio de nosotros y que Él sigue presente con su misterio pascual. Imitar a Cristo es convertirse en  el servidor de todos, que demos la vida por los demás, especialmente por aquellos que no pueden darnos nada a cambio”, concluyó.

En la celebración, Monseñor Chomali lavó los pies a adultos mayores y a jóvenes invitados. Asimismo, participó en el rito de Adoración al Señor, presidiendo una procesión con el Santísimo, en el interior del templo, para posteriormente dejarlo a disposición de los numerosos fieles presentes. 

Más Iglesia Arquidiocesana