En Parroquia Universitaria culminó Semana por las Vocaciones

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 17 abril, 2016

Con la presencia de numerosos seminaristas y la celebración de una eucaristía, en la Parroquia Universitaria, presidida por monseñor Fernando Chomali, culminó la Semana por las Vocaciones.

Concelebraron la Misa, el Pbro. Juan Carlos Marín, rector del Seminario Metropolitano de Concepción; el Pbro. Pablo Leiva, asesor de la Pastoral Vocacional; el Pbro. Víctor Álvarez, párroco de la Parroquia Universitaria y también el padre Douglas Cardoso, de Brasil, quien se encuentra por algunos días en la zona, acompañando a las misioneras de su país Vilma Aparecida Alberti y Lucineia Ferreira da Silva junto a Tereza Marcia Quiroz Pontes, misionera casada y la hermana Morgana Colombo, presentes en la celebración.

Monseñor hizo notar la presencia de los seminaristas de Concepción, y agregó que en el Seminario Metropolitano de Concepción, se forman los futuros sacerdotes de las diócesis de Chillán, Los Ángeles, Temuco, Castro, Puerto Montt y Punta Arenas. “Tenemos una gran responsabilidad”.

En su homilía, el Arzobispo reflexionó sobre el sentido y la vocación de la vida. “La vida es un gran misterio, cumplí 25 años de sacerdocio y me pregunto por qué existo, para qué existo y cuál es el fundamento frente a los cambios. Miro para atrás veo que uno ha cambiado. No somos frutos de la casualidad, del azar, sino que somos seres humanos pensado por Dios”.

Además, llamó a reflexionar sobre “cuál es el sentido la mi vida”. Al respecto, expresó que “es muy interesante saber que los seres humanos tenemos una vocación y tenemos un llamado que nos permite ser en profundidad lo que somos. La pregunta es qué hacer en la vida, cuál es el sentido de mi vida. En el colegio o la universidad no nos ayudan mucho en esto. No enseñan a discernir cuál es el sentido de la vida, lo que Dios quiere de mí y esta es una pregunta profunda porque nos marca toda la vida y si nos equivocamos somos amargados, no nos realizamos, pero si no nos equivocamos, vamos a vivir en plenitud nuestra condición de hijos de Dios y el llamado que él nos hace. Dios llama a muchas cosas, es decir, los carismas son muchos. El matrimonio es un carisma muy importante. Otros, hemos sido llamados no por nuestros méritos, sino porque Dios lo quiso, un llamado a la vocación de consagración, que no es mejor que la vocación al matrimonio, que es distinta. Es una vocación en la cual nos dedicamos a servir  al prójimo, hablando de Dios, de Jesucristo y sirviendo a los demás, con corazón íntegro”.

Monseñor pidió rezar por las vocaciones, por los sacerdotes, “para que podamos ser verdaderos discípulos Jesucristo y viéndonos a nosotros, las personas crean y van creer en la medida en que vivamos nuestra consagración con alegría, con esperanza, con fe. Nadie nos va a quitar el tesoro maravilloso que es la fe”, subrayó, llamando también a los jóvenes “a no temerle a la vocación sacerdotal y a la vida consagrada”.

La celebración culminó con una canción en portugués interpretada por las misioneras de Brasil, siendo muy aplaudidas por los numerosos asistentes a la Misa. 

Más Iglesia Arquidiocesana