Expertos hacen urgente llamado a relacionarse y a cuidar la naturaleza

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Publicado el: 22 noviembre, 2019

Los expertos que participaron en la primera conferencia  de la Semana Eco-teológica, que se inició este jueves 21 de noviembre, en la Sala de Exposiciones del Arzobispado de Concepción, llamaron a relacionarse con urgencia y a cuidar la naturaleza, durante la exposición sobre “Ética del cuidado de la tierra y espiritualidad ecológica en el Evangelio de Jesús”.

La jornada ha sido organizada por la Iglesia  de Concepción y el Centro de Coordinación Arquidiocesana de la Formación (CECAF) y se desarrollará hasta el ,30 de noviembre, comprendiendo que El tema ecológico es otra de las temáticas, “signos de los tiempos”, que se  está invitando a discernir, en el contexto de ser una Iglesia más profética, que anuncie los “signos de vida” y esperanza,  y denuncie los “signos de muerte”, que se oponen al plan de Dios para la humanidad, afectando especialmente a los más pobres y excluidos de la sociedad.

En la conferencia, expuso Rogelio Correa de Amerindia Chile; el doctor Juan Cancino, ex rector de la UCSC; el diácono permanente Alejandro Montero, agro ecólogo y el padre Pedro Gómez, vicario general de la arquidiócesis de Concepción. Correa precisó que “hoy queremos ver cómo reaccionar desde la espiritualidad y la ética. Jesús anuncia  predica y vive;  es un ecosistema,  porque   un sistema son relaciones, relaciones fraternales, de igualdad, comunitario. Y de la naturaleza hemos aprendido eso, la diversidad, la asociación, la vida que es el centro de todo. Por lo tanto, la ética y responsabilidad es tremenda. Tenemos una enorme responsabilidad de ser cuidador, como el padre o la madre,  que protege, orienta,  cuida con delicadeza con ternura, con respeto, con agradecimiento. Por eso, recurrimos mucho a la tradición de los pueblos originarios, en su trato con la naturaleza,  que se sienten parte de ella,  conviven con ella,  hay una relación de gratitud, de reverencia,  de respeto y de cuidado, no son depredadores, como somos nosotros”.

Afirmó  que “somos ecólogos de nacimiento, de origen. Todo viene como de una matriz única  que es una matriz, la casa común. Las costumbres, dentro de este  hábito, son costumbres de relaciones, de respeto, de reciprocidad. Creo que la urbanización, de venir a las ciudades  y haber cortado el contacto directo con la naturaleza, produjo mucho de dejar de aprender de ella y  sentirnos responsables  de ella”, recalcó.

Se refirió, además, a que el Papa Francisco señala en su carta encíclica (Laudato ´si), que “cada uno de nosotros es un pequeño responsable  de lo que pasa. Pero  también, dice que hay grandes responsables y esos  grandes responsables,  se reunirán por vigésima quinta vez, en la COP 25, y  no se ponen de acuerdo para  ver el tema grave que depende de los grandes países industrializados. Nosotros podemos  hacer algo sencillo, como el invernadero  Simón de Cirene, que ha impulsado la Iglesia, en Concepción y  crear conciencia que hay  que cambiar la cultura y espiritualidad”.

El doctor Cancino hizo notar que “sin la naturaleza, la vida se deshumaniza. Necesitamos el contacto con los seres vivos y el llamado que nos hace  el Papa  es cuidar toda la naturaleza,  porque todo está relacionado con todo, pero desafortunadamente hemos estado viendo cómo la naturaleza, cuando  no se respeta, se vuelve contra el propio  hombre”.

Explicó, además, que “estamos viviendo periodos de una creciente sequía. Esto es evidente en Chile y cuando cambiamos el paisaje, cambiando unas especies por otras, nos encontramos  con los dramas de los grandes incendios. A nivel global hay muchas evidencias científicas de cómo sigue aumentando la concentración de gases con efecto invernadero  en la atmosfera de la tierra y cómo tiene incidencia en un cambio en el aumento  de la temperatura; estamos cerca de un grado promedio global del planeta por encima el promedio que se toma como base, mediados del siglo pasado”.

Dijo que este fenómeno es muy peligroso, porque  genera inestabilidad climática. “Ha aumentado la frecuencia de ciclones huracanes, elevando el nivel mar, hay evidencia de eso. Todo el mundo conoce cómo la prensa nos muestra noticias del derretimiento  de los glaciares, división de los tempranos en al ártico y la antártica. Entonces, estamos acelerando y generando un proceso acelerado del clima en la tierra”, señaló.

Finalmente planteó que el llamado es que “cada uno de nosotros nos hagamos responsables para colaborar en reducir los efectos. Siempre se dice que el hombre debe plantar un árbol y escribir un libro  y cuando uno planta un árbol, el 50 % es carbono y con ello estamos ayudando  a reducir la concentración del gas  CO2 (hidróxido del carbono)”.

El padre Pedro Gómez valoró el esfuerzo de CECAF en promover el tema del cuidado del medio ambiente y de crear conciencia en ello. Asimismo, destacó el esfuerzo y apoyo de DUOC que colaboró en la exposición con fotografías del invernadero Simón de Cirene, que se instaló en la Sala de Exposiciones del Arzobispado (Caupolicán 459) y que aparte de desarrollar un cultivo orgánico y saludable, con producto de verduras, da trabajo a jóvenes con síndrome de Down.

Recalcó que “todos tenemos que hacernos  responsables del cuidado de la tierra, del planeta, porque es nuestro hogar y no podemos contaminarlo y hacer un abuso de los recursos de la tierra. El Señor  nos ha puesto como  administradores, Él es el dueño y nos dejo como encargo labrarla, cuidarla y preservarla y pueda servir de sustento a  futuras generaciones. Tiene mucha importancia en este contexto que se desarrolle en Madrid, la COP  25, organizada por Chile,  y donde también, como católicos, tener formación y participar de manera muy comprometida con este tema”, subrayó.

Añadió que como Iglesia, se quiere discernir a nivel de país. “Estamos en proceso de discernimiento y queremos hacerlo a la luz de la palabra del Señor, quien nos invita a trabajar y labrar la tierra. Por este motivo, quiero invitar a las personas  que puedan interiorizarse, porque hay documentos de la Iglesia que hablan de estos temas y puedan formarse,  animar y crear conciencia sobre un tema que  forma parte del magisterio de la iglesia y de la Doctrina Social de la Iglesia”, concluyó.

Alejandro Montero comentó que lo importante es que cada persona tenga conciencia de lo que está haciendo y  que comprenda lo que está mirando.“ ejemplo, uno pasa por la plaza de Concepción  y debajo de los árboles, hay una planta que a nadie interesa, que es un simple pasto y que,  aparentemente, es considerado maleza. Si uno  se preocupa de esa planta que tiene nombre, los indígenas llaman quilloy quilloy, que es una planta medicinal  antes de la llegada  de los españoles y las investigaciones rondan en términos  de los grandes atributos  de la planta y nosotros la tenemos perdida, aquí, en un ambiente inhóspito y nos habla que hemos perdido el vínculo con ella”.

“¿Qué nos pasa? ¿Por qué ni siquiera la miramos?” – Enfatizó – “Hay desprecio, porque ni siquiera la conocemos. Entonces,  la posibilidad de mirar nuevamente los vínculos que hemos perdido, la naturaleza,  cuáles son los principios que Dios puso para que la naturaleza  existiera sin  ningún problema, nos  obliga a volver a mirar  en lo que ahí acontece y transformarnos a nosotros, porque  es una perdida relacional. Las personas somos seres relacionales; los cristianos somos relacionales, en un Dios trino que se relaciona con el hombre, padre hijo y espíritu Santo. Lo que ahora corresponde es volver a mirar lo que  Dios nos ha dado, para contemplar y  para experimentar las transformaciones que Él quiere de nosotros en  este cuidado de la casa común”, expresó.

La Semana Eco- teológica contempla, además, el sábado 23 de noviembre, de 10:00 a 13:00 horas, Casa Betania la feria “TRAFKINTU”, espacio de intercambio, formación y muestra artística. El jueves 28 de noviembre  de 10:00 a  13:00 horas un taller para estudiantes y profesores “Aprendiendo a cuidar la casa” y el sábado 30 de noviembre de  10:00 a 13: 00 horas, un taller para jóvenes “”Aprendiendo a cuidar la casa” , en la Sala de Conferencias del Arzobispado.

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