Ferviente llamado hizo Monseñor Chomali para promover la paz y proteger la vida

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Publicado el: 20 enero, 2016

Ante una gran multitud, que copó el campo de oración del santuario de san Sebastián, monseñor Fernando Chomali, Arzobispo de Concepción, llamó a vivir con intensidad el Año de la Misericordia, promoviendo el perdón, la paz y defendiendo la vida ante la amenaza de legalizar el aborto en Chile.

En su homilía, señaló su  satisfacción por la fe del pueblo chileno. “Qué alegría saber que son miles y miles los chilenos que tenemos fe; miles los que creemos en Dios,  en la Virgen María , en la Iglesia y miles los que tenemos una gran devoción por san Sebastián”.

Reflexionó respecto a “el apóstol san Pedro nos pide algo muy sencillo, que hagamos el bien aunque tengamos que sufrir; hacer el bien especialmente en este año de la Misericordia;  el Señor nos pide reconciliarnos con nuestros hermanos; tratemos de arreglar nuestros problemas, porque hace bien en l vida cotidiana. Dios no nos pide nada extraordinario, pero nos pide que nuestra vida diaria sea conforme al Señor”.

Agregó: “Qué sacamos con llegar a san Sebastián si tenemos problemas con nuestros hermanos. Hacer el bien y la forma más eximia de hacer el bien es amar y el amor se manifiesta perdonando, porque quien perdona es porque ama y nosotros creemos en el perdón porque Dios nos ama infinitamente”.

Subrayó respecto a que “Un cristiano debe tener su corazón en paz con Dios, consigo mismo y con los demás. A veces, el orgullo nos hace sufrir por el perdón al que estamos llamados a recibir y entregar. Cómo sería diferente el mundo si nos miráramos a los ojos, con transparencia, con verdad y con justicia; cuándo diferente sería el mundo si tuviéramos el bien y no el mal como horizonte, a la esperanza y no a la desesperanza, el amor y no la guerra, si tuviéramos la palabra dulce o el silencio y no la palabra amarga y ácida”.

Enfatizó en cuanto a que “Dios nos pide que no seamos indiferentes frente al que sufre “qué sacamos con amar a Dios si somos indiferente al que pasa hambre, frente al enfermo, si no amamos al prójimo al que necesita nuestra ayuda y nuestro amor”. Llamó a construir una civilización del amor y a vivir el año de la Misericordia”.

En parte fundamental de su mensaje, dijo a la multitud: “Quiero ser sincero como pastor y como arzobispo, porque es mi obligación y, en Chile, estamos en un momento muy delicado, porque se quiere legislar a favor del aborto. Qué madre, que esté aquí presente, no daría la vida por su hijo; qué madre cambiaría un hijo enfermo por otro, ninguna madre lo haría. Cada ser humano es único y no tenemos derecho a terminar con esa vida. Cada vida es sagrada y es un don inmenso. Por eso, les pido no ser indiferentes, porque habrá menos niños y menos alegría; habrá menos esperanza; los niños nos animan a trabajar. No podemos tener la cultura del descarte” y los animó a trabajar para que se respete la vida; es tarea de cada uno de nosotros. “A pesar de ser creyentes, lo hacemos también a nombre de la razón, porque la razón, porque la razón nos indica que una sociedad de justa cuida a sus ciudadanos desde la fecundación”, recalcó e instó a cuidar la vida porque en Chile “no sobra nadie”.

Antes de concluir su mensaje, Monseñor Chomali pidió a la multitud, orar por las tres personas perdidas en el Lago Laja. “Estuve con sus familiares y lo único que piden es poder encontrarlos y poder sepultarlos cristianamente

 

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