Fieles coparon templos en “Misa del Gallo”

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Publicado el: 25 diciembre, 2013

Con una catedral llena de fieles, al igual que parroquias y capillas, se celebró la “Misa del gallo”, en Concepción. En el templo catedral, monseñor Fernando Chomali presidió la Eucaristía a las 20 horas, lo que permitió que muchas familias retornaran temprano a sus hogares, para celebrar la Navidad.

En su homilía, el Arzobispo, quien poco antes había visitado a los internos del complejo penitenciario El Manzano, dijo que hay que estar consciente que la vida tiene muchos problemas. “Cuántas personas no pueden celebrar junto a sus familias, porque están en las cárceles, en los hospitales, están sin trabajo o tienen que pasarlo en la calle. Los problemas forman parte denuestra condición humana, porque el hombre quiso construir su vida al margen de Dios”.

Pero reflexionó preguntando “¿Son la última palabra, la incomprensión, los dolores…? ¿Hay alguna salida? Sí, hay una salida, pero no depende de nosotros, depende de Dios, porque Él con su infinita misericordia nos crea y nos cuida. Se trata de una salida contundente. No es una ideología o un conjunto de normas, sino que es una persona, Jesucristo”. Enfatizó que éste es el sentido profundo de la Navidad.

Luego, dirigiendo su mirada hacia un gran pesebre levantado a un costado de la catedral y donde minutos antes él llevó en sus manos una figura de Jesús niño, para instalarla sobre una cuna de paja, expresó que “en nuestro caminar en tinieblas,  hemos visto una gran luz que ilumina todo. Es una luz que no encandila como las ofertas que nos encandilan en los días previos a la Navidad. Es una luz que nos entrega  fe y esperanza para enfrentar los problemas de la vida”.

Concluyó que “estamos llamados a vivir una “vida iluminada”, en el encuentro maravilloso con Dios. Dios nos llama a vivir una vida con sencillez, con generosidad y de ser luz para los demás. Dios nos invita a vivir una “vida nueva”, inspirada en el pesebre. Salgamos con una gran alegría, porque pese a los problemas de nuestra vida y en medio de las tormentas de la vida, tenemos a Dios, una luz que nos ayuda a encontrar el camino verdadero”.

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