Gendarmería celebró aniversario con Misa Acción de Gracias en la Catedral

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 28 noviembre, 2016

Con presencia de autoridades y un numeroso contingente y delegaciones de Carabineros y la PDI, Gendarmería participó en la misa de Acción de Gracias, al cumplirse 86 años de la institución.

La celebración eucarística fue presidida por monseñor Fernando Chomali y concelebrada por el presbítero Germán Hermosilla, capellán de Gendarmería. En su homilía, Monseñor felicitó al personal por “el trabajo que realiza, silencioso y tremendamente difícil”.

Señaló que como institución del Estado, Gendarmería experimenta la situación que las necesidades son mucho más que las posibilidades  económicas. “Eso siempre es una tensión, que se vive al interior, pero algo que no se puede reemplazar es la vocación que tiene cada uno de ustedes de colaborar en la promoción de estas personas que han delinquido y están pagando su pena, en un recinto carcelario”, afirmó.

Recordó que en visitas que realiza a las parroquias, percibe el interés de los jóvenes por ingresar a la institución. “Yo los animo a que lo hagan, porque es un servicio complejo, pero un servicio a la sociedad y un servicio, además, que es tremendamente maltratado”.

Llamó a sus autoridades a a mostrar todo el trabajo y avances que se logran en su servicio. “Como gran canciller de la UCSC experimenté dolor cuando se entregaron más de 50 títulos de técnicos profesionales, a los internos que se prepararon. Era una fiesta para ellos, para Gendarmería,  para la Iglesia, para la universidad, para sus familias, una fiesta de esperanza, pero lamentablemente esto quedó reducido a ese espacio y no lo dieron los medios de prensa. Qué bien le habría hecho a la sociedad  ver cómo estas personas que están privadas de libertad, pero no privadas de inteligencia,  pueden tener un mundo mejor. Muestren la obra que realizan”.

Destacó que el Papa Francisco  hizo algo  muy novedoso, al celebrar una misa en El Vaticano, en el Año de la Misericordia,  donde incluso hubo internos y personas provenientes de otros países. “Quiero que compartan los internos con los gendarmes, pero que no se note quiénes son los internos y quiénes los gendarmes, porque tenemos una común humanidad; nos une porque somos todos hijos de Dios, todos tenemos esa dignidad”, precisó, llamando a las autoridades a vivir la misma experiencia, el próximo año.

También comentó que recientemente estuvo en el complejo penitenciario Biobío, donde bautizó  a un interno y otros cuatro. Se mostró sorprendido cuando todos se arreglaron y los voluntarios los acompañaron y le hicieron un ágape. “A pesar que han estado privados de libertad durante 5, 10 y 15 años, no han perdido la esperanza. Ustedes tienen que cuidarlos, pero también que preocuparse, como parte de su vocación,  que no pierdan la esperanza. Por eso, el Papa dice que donde hay una persona que se ha equivocado, allí se hace presente, con más fuerza,  la misericordia del Padre  para suscitar arrepentimiento, perdón y reconciliación. Y por eso, el Papa dice que la esperanza es un don de Dios y está ubicada en lo más profundo del corazón de cada persona, para que pueda iluminar el presente. Creo que podemos hacer de ese lugar, donde hay tanto dolor y angustia, un lugar fraterno. Y sobre todo pensando que ellos, hoy, están internos, pero nos garantiza, a todos quienes estamos presentes, que el día  de mañana podemos ser nosotros. La vida tiene muchas vueltas y quisiéramos ser tratados como a nosotros nos tratan.  Y por eso reivindico el trabajo abnegado que hacen voluntarios y voluntarias de la Iglesia Católica y también otras iglesias,  para iluminar y dar esperanza  en el mundo en el cual vivimos”.

Finalmente, recordó en una visita a la cárcel de Lebu, para celebrar el Día de la Madre, en que todas se prepararon para esperar a sus hijos y a su familia. Aquí,  hay dolor, pero hay humanidad. Es el  amor inconfundible de una madre. Cuenten con la Iglesia Católica y ojalá algún día tengamos el campus El Manzano, y convertir ese lugar  en un lugar de educación y donde todos salgan con una profesión.  Es un camino que recorrer y ser modelo y  soñar en grande. Creo que el camino ya ha comenzado y va a depender de nosotros para lograrlo”, concluyó  Monseñor.

 

Más Iglesia Arquidiocesana