Hermanitas de la Anunciación recibidas con alegría en Carampangue

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Publicado el: 25 enero, 2016

La comunidad María Madre de la Esperanza de Carampangue Nuevo, comuna de Arauco, recibió con una Eucaristía a las tres Hermanitas de la Anunciación, que llegaron desde Ecuador para acompañar.

Durante la celebración,  el párroco José Miguel San Martín presentó a las religiosas y les agradeció por su presencia y su espíritu misionero, ya que comenzarán su labor pastoral  puerta a puerta en el sector.  Los encargados de las comunidades del sector Cordillera dieron palabras de bienvenida a las Hermanitas que recibieron con la esperanza de encender y reencantar corazones para Jesús..

En esta oportunidad, el padre José Miguel también  bendijo la casa donde vivirán las religiosas, anexa a la Capilla, que los feligreses construyeron rápidamente en un mes y medio para acogerlas.

La Hna. Antonieta Montalbán es la Superiora de la nueva comunidad y su anhelo es permanecer en el lugar. “El primer año tenemos, por constituciones, hacer una experiencia, pero nuestro afán es dar continuidad. Yo, personalmente, espero que Dios me de la gracia de quedarme varios años”, comentó.

La religiosa confidenció que en esta misión a Chile, tuvo que dejar  su país,  a sus padres y a sus once hermanos y expresó que  su madre quedó muy triste, pero ella le dio la confianza  que la Santísima Virgen ocupa su lugar en su hogar y que la cuidará. Mencionó que su padre está un poco enfermo, sin embargo, la voluntad de Dios es que ella esté aquí en Chile.

La superiora dijo sentirse muy contentas de esta nueva misión. “Contentas de compartir con la  gente, la  que se la ve que es excelente, muy buena y ha tenido un corazón muy sencillo para compartir, en estos dos días,  con ellos. No hemos hecho más que recibir una y otra cosa, en las mañanas ya están preguntando ¿Cómo les va? ¿Cómo durmieron? ¿Cómo están? Cosas que quizás en otros lugares no se ha encontrado; nos sentimos muy en familia y esperamos de verdad,  que en esta misión podamos llegar al corazón de cada uno de ellos, trabajando juntos”, argumentó.

Ariel Jara Flores, animador  de la Comunidad María Madre de la Esperanza, actualmente candidato a diácono permanente; lleva más de 12 años en esta labor.  Manifestó que están muy contentos con la llegada de las religiosas, “porque le dará un plus, sobre todo en la parte formativa; además, hay mucha gente que se ha ido, por distintos motivos. Esperamos que con la venida de las Hermanitas le demos un impulso para que vuelva, lo que involucrará más unidad, más solidaridad, más participación en la misma Eucaristía”.

Ariel agregó que el apoyo de las religiosas no sólo en esta comunidad,  sino también en otras como Pichilo, de Horcones, de Conumo, Parrón,  Chillancito,  Ramadillas. “Para nosotros, por cierto, será muy atrayente y esperemos que el Espíritu Santo, la Virgen María y el Señor nos ayuden a acompañarlas y a hacer la misión”.

El padre José Miguel indicó que la Parroquia de Arauco tiene más de 30 comunidades y que para todas ellas hay un solo sacerdote, por lo que junto al consejo de gobierno se vieron en la necesidad de pedir ayuda y así se llegó a un acuerdo con la congregación de  las Hermanitas de la Anunciación, que destinó a estas tres religiosas.

Las nuevas religiosas tuvieron la gracia de ser  acompañadas por su Provinciala, la Hna Elcy Valdivieso,  quien comentó que para ellas es una bendición de Dios llegar a este lugar, “porque significa que  la comunidad está creciendo en otro lugar”. Añadió que “si bien es cierto nosotras hacemos presencia ya en 16 países, pero como provincia, que es el Ecuador, esta es una experiencia inolvidable, porque es el primer país al que como provincia nos abrimos, Chile”.

La Hna. Elcy  manifestó su alegría y convicción  que la gracia del Señor hará esta tarea pastoral y que “toda la misión que se pueda realizar, sea para la gloria de Dios y podamos también tener un espacio para  crecer en vocaciones, que esa es otra de las ilusiones grandes que tenemos como congregación. Queremos que las jóvenes se entusiasmen por nuestro carisma, nuestra espiritualidad y que vengan a formar parte de nuestra familia anunciata. Ese sería el gran regalo que el Señor nos podría dar también”, comentó.

 

 

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