Iglesia de Concepción llamó a proteger a los trabajadores

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Publicado el: 28 octubre, 2015

Un llamado a ser muy responsables y evitar que sucedan nuevas situaciones como la ocurrida en la mina de carbón Santa Ana de Curanilahue, realizó Monseñor Fernando Chomali, en el Seminario «En la Mina Santa Ana de Curanilahue, ¿qué fue lo que realmente pasó?».

La jornada fue organizada por la Intendencia Regional del Biobío y el Arzobispado de Concepción, participando el intendente Rodrigo Díaz y el arzobispo, monseñor Fernando Chomali, además,  intervino el presidente del sindicato del mineral, Luis Chandía. Cabe recordar que gran parte de los 180 mineros ocuparon durante varios días el yacimiento,  al adeudárseles salarios e imposiciones y una actitud de desesperación, para mantener a sus familias. La situación se salvó con la intervención del Gobierno y el apoyo del Arzobispo.

 Monseñor subrayó: “Yo quiero decirlo acá, muy responsablemente, que la empresa Santa Ana abandonó a sus trabajadores, judicializaron la situación y quienes realmente perdieron fueron ellos y sus familias. Eso genera un dolor muy grande. Uno esperaría de ellos que se pongan al servicio de los más pobres para sacarlos adelante y que no usufructúen de su trabajo, de su paciencia y también de su buena intención”.

 En su exposición, el Arzobispo recordó que visitó a los mineros durante la toma del yacimiento y se comprometió en contribuir a la búsqueda de solución más inmediata, que era terminar con la ocupación, ya que estaba en riesgo la salud y la vida de los trabajadores. En tal sentido, agradeció que los mineros acudieran a la Iglesia y le pidieran ser garante del acuerdo que se firmó con las autoridades de Gobierno.

 Sin embargo, Monseñor reconoció que “el Estado anda  más lento que las exigencias  sociales. A esta empresa minera le cursaron 40 multas es como para que no siguiera trabajando. Tenemos que repensar en qué estamos. Tengo la sensación que hemos convertido nuestra sociedad en una gran pista atlética, se corre y se corre y quienes tienen las posibilidades de correr más, hacen zancadillas”.

 En su análisis, el Arzobispo expresó que “no hago lecturas políticas ni económicas, hago lecturas teológicas y, en mi opinión, el corazón del problema está en que hemos convertido el trabajo en una mera mercancía que se transa en el mercado; el trabajo ha dejado de ser una vocación. Esto tiene que ver con el modelo que hemos ido enquistando y que se ha centrado más en el poder económico, pero no en la dignificación del trabajo humano. Lo que ocurrió en la mina es fiel de ello”.

 

Llamó al sentido de responsabilidad y lamentó que en la “sociedad, la palabra empeñada no vale”.  Recordó el caso del mall del centro, en Concepción,  donde muchos contratistas y sus trabajadores perdieron sus recursos, al no cumplirse los compromisos empresariales.

 Monseñor enfatizó que el trabajo es la clave de la cuestión social y “si queremos ver cómo está una sociedad, tenemos que mirar qué pasa con el trabajo. Hay que tomarlo muy en serio o de lo contrario,  este problema de los mineros, seguirá sucediendo. Yo recibo regularmente reclamos y denuncias  que no se visibilizan en los medios. Como sociedad no llegaremos a ninguna parte si seguimos con estos problemas. Porque este no es un problema económico, sino un problema ético, que tiene que ver qué significa el otro para mí.  Trabajamos con el bien común o sólo pensamos en nosotros mismos. Es el gran dilema a que está enfrentada la sociedad y atraviesa todo el arco social”.

 El Intendente Díaz indicó que “desde el primer día lo que tratamos de hacer, y lo conversamos con los dirigentes muchas veces, fue decir: queremos ser parte de la solución, aunque no tengamos todas las herramientas para solucionar todos los temas”.

 En ese sentido, la autoridad regional afirmó que “hay que atreverse a solucionar contingencias que ponen en riesgo la vida de las personas”. Y agradeció la voluntad del Sindicato de Trabajadores de la Mina Santa, “para llegar a un acuerdo que nos permitiera a través de una solución, que es paliativa, estar dando hoy día posibilidades de formación para la gente, asegurando su subsistencia; y, además, asesoría jurídica que les permita buscar un re emprendimiento de la mina o una alternativa para ganarse el pan”.

 Y fue en relación a este último punto que el Intendente Díaz enfatizó que se han sostenido reuniones con el Sindicato para explorar “determinadas vías que nos permitan apoyar a alguna potencial persona que quiera tomar el control de la mina. Hoy esto está bajo la administración de un síndico de quiebras, no obstante existe la posibilidad de que se puedan presentar empresarios que quieran tomar el control”.

 El Intendente afirmó que “a través de las instituciones y de las herramientas de fomento que tenemos desde el Gobierno Regional, estamos en el mejor ánimo de poder colaborar con personas que quisieran reemprender en esa zona”.

 De acuerdo al presidente del Sindicato de la Mina Santa Ana de Curanilahue, Luis Chandía, éste reconoció estar tranquilo con el apoyo social entregado por el Gobierno y agregó: “Estamos bastante animados a conseguir lo que queremos nosotros, que es lograr hacer funcionar de nuevo nuestra empresa y poder continuar con nuestro normal funcionamiento”.

 

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