Jóvenes de la educación superior dispuestos a vivir la Misión Joven

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Publicado el: 14 junio, 2012

Con mucha alegría y entusiasmo, pero también sabiendo que tienen una gran responsabilidad y un gran trabajo durante este año de Misión Joven, la Pastoral de Educación Superior (PES) se encuentra dispuesta a misionar a sus pares, mostrar a sus compañeros y amigos la alegría de vivir en el amor del Padre.

Esta instancia es un departamento pastoral que pertenece a la Vicaría de la Educación, la cual existe desde hace muchos años, pero solo desde el 2006 surge una mayor vinculación entre las distintas casas de estudios, ya que en un comienzo la pastoral de educación superior sólo englobaba a la UCSC, UDD y UdeC, pero ese año se decidió integrar a institutos y centros de formación técnica. Además, lo que se ha logrado es desarrollar un vínculo más directo con la Arquidiócesis de la Ssma. Concepción.

Rememorando la historia, en el año 2006 el padre José Luis Correa, acompañado por Ramiro Mendoza dieron el primer gran impulso a esta pastoral. El año 2007 la PES quedó bajo la coordinación del Padre Cecilio de Miguel junto a tres jóvenes: Francisca Velásquez, Jorge Medica y Jessica Rodríguez, forjando ellos una pastoral más sólida y consolidada. Los años siguientes estuvieron asesorados por padre Pablo Leiva, acompañado por Javier Molina y el padre Iván Navarro hasta el año 2012, donde se hacieron responsables de la PES: Macarena Yáñez de Pastoral UdeC, Juan Ignacio Allabay de Pastoral USS y Camila de DuocUC.

Actualmente, “El principal objetivo de la PES es ser una instancia de encuentro con Cristo por medio de una formación permanente a la luz del Evangelio, intensificando los lazos entre las pastorales, fomentando la vida en comunidad y desde esta riqueza integrar una mirada actual que se pone al servicio de la Comunidad Universitaria”, indica el padre Ricardo Valencia

Misión Joven

Para el 2012 una de los primeras metas que se ha planteado la PES en este año de Misión Joven es misionar las casas de estudios que no tienen pastoral, ayudándolos a crear un equipo de trabajo, a que puedan tener un lugar donde celebrar Misa, a que se puedan formar, ya que “uno no puede anunciar algo que no conoce, por lo mismo, creemos que el área formativa cumple un rol fundamental para crear pilares firmes en una pastoral”, señala Camila.

Como una acción concreta, a partir de este año la primera institución de educación superior con la que se está trabajando es con la Universidad del Bío Bío, donde el padre Ricardo Valencia ya ha tenido reuniones con algunos jóvenes que tienen la inquietud de formar pastoral y saben que cuentan con el amplio apoyo de la PES. El 5 de junio los alumnos de esta casa de estudio celebraron la primer Misa.

Quienes también están trabajando en el tema pastoral de universidades e institutos son los Movimientos y espiritualidades que con mucho ímpetu quieren llevar a cabo el desafío de la Misión Joven.

Sabiendo que la Misión Joven es una oportunidad para evangelizar a quienes estudian en la educación superior, la estudiante de DuocUC manifiesta que “Es una gran responsabilidad la que tenemos, pero creo que mostrándoles la alegría de ser jóvenes católicos y nuestra coherencia de vida es la mejor forma de evangelizar al otro, dejando de la lado nuestros miedos y olvidándonos del que dirán, debemos salir a conquistar corazones para el Reino de Dios, una vez que se los mostremos no querrán desprenderse de esto”.

Sin embargo, no hay que desconocer lo difícil que es muchas veces ser misionero en medio de este segmento de la sociedad, ya que muchas veces está el miedo al que dirán y también a los prejuicios que la mayoría de los jóvenes tienen de la Iglesia por no conocerla. “Es súper frustrante en ocasiones saber que en una casa de estudios son casi 5.000 jóvenes y sólo 100 están en pastoral, van a Misa y participan activamente, creo que es tarea de nosotros como jóvenes cambiar esto. Es difícil, pero no imposible”, señala Camila compañeros y amigos la alegría de vivir en el amor del Padre y, como señala Camila Bolaño.

Entrar a la educación superior significa, muchas veces, una gran prueba de fe, ya que en innumerables situaciones el medio los condiciona, generando ciertas barreras al decir que sé es católico, sin embargo, Camila manifiesta que le ha tocado conocer a jóvenes que han tenido un  proceso de conversión al entrar a la educación superior, han conocido lo que es estar dentro de una pastoral, participar de actividades, celebrar la santa Misa, crear lazos de amistad en Cristo y poco a poco ir construyendo comunidad. “Es maravilloso ver a un joven que siempre miró con recelo a sus compañeros que iban a Misa y que ahora ese joven sea el que invita a otros, y que se transforma en jefe de misiones, el que espera con ansias cada instancia para formarse, es él que con total certeza el reflejo de una misión y puede con total convicción anunciar la buena nueva de Cristo a los otros”.

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