Jóvenes expresaron alegría y esperanza en Misa de Bendición de los Lápices

Más Noticias

Publicado el: 27 noviembre, 2017

Los jóvenes coparon nuevamente la catedral, para recibir la bendición espiritual en momentos previos a rendir la PSU. Masivamente se reunieron en la Misa de Bendición de los Lápices, en la esperanza de iniciar un buen futuro. Muchos de los jóvenes estuvieron acompañados de sus padres.

La Eucaristía fue presidida por monseñor Fernando Chomali y fue concelebrada por los vicarios de Educación, padre Francisco Osorio y de Pastoral Juvenil, padre Víctor Álvarez, además del padre Benjamín Donoso sj, coordinador de la Pastoral de Educación Superior (PES).

En su homilía, Monseñor Chomali  manifestó a los jóvenes que “ustedes quieren estudiar muchas carreras, pero eso no es sólo un saber, sino también es un hacer. Las carreras son un compromiso y como quisiera que racionalidad científica también se convierta en una racionalidad ética, también en una racionalidad que busca a Dios, una racionalidad trascendente, una racionalidad estética, para que podamos tener un desarrollo integral. Ojalá se pregunten qué van a estudiar, sino que también nosotros los ayudemos a que respondan otra pregunta que es más importante aún, para qué van a estudiar”

Agregó que “el Evangelio nos dice que nuestra vocación es para servir a los demás. Yo siempre les pido que estudien, pero sobre el conocimiento graba una hipoteca social que se tiene que manifestar en los que están presos. Cómo quisiéramos a los mejores médicos, a las mejores enfermeras en las cárceles y los mejores ingenieros en los lugares donde no los hay y a los mejores profesores que estén en los lugares más vulnerables de la sociedad, porque ahí está Cristo y la gran diferencia, entre un creyente y un no creyente. Sabemos positivamente que la vida es un don y ustedes lo han visto reflejado en su alegría y está llamado en convertirse un don para los demás”

Recalcó en su mensaje que “ustedes llegan en un tiempo privilegiado a la iglesia, porque el Papa asumiendo los dos mil años de tradición de la Iglesia, ha dicho que tenemos que ir a la calle, ir a los lugares que nadie va y tenemos que romper, como dice el Papa, la globalización de la indiferencia. Dios nos da una vocación que la tenemos que cuidar, vocación que nos hace personas al servicio de los demás, una vocación para construir una sociedad más justa”.

Planteó, además, que “ustedes están acá porque ya no se preguntan qué sociedad les dejamos los adultos y creo que no les dejamos la mejor sociedad y a ustedes les corresponde preguntarse qué sociedad van a dejar a las futuras generaciones. Aquí, entre ustedes, puede estar el futuro presidente de la república, aquí puede estar un futuro ministro, el futuro gobernador, el futuro empresario, porque necesitamos buenos empresarios que se dediquen a producir bienes y servicios de bien para que den trabajo digno; aquí, entre ustedes puede haber un futuro Van Gogh o un futuro Chaupin, el futuro Papa o futura Teresa de Calcuta y eso exige una gran responsabilidad”.

Monseñor llamó a los jóvenes a poner una absoluta confianza en Dios que es Pastor y “con Él podremos construir el mundo que todos queremos”.

Expresó con cariño que “aquí veo, entre ustedes, ambiente de 800 puntos; se siente en la sonrisa, en la tranquilidad y podría ocurrir que a alguien no le vaya tan bien y quisiera decirles que no pasa nada, el mundo no se cae, porque ustedes valen más que un puntaje. Los fracasos deben fortalecer y ayudan a descubrir la verdadera vocación, pero tenemos que poner lo mejor de nosotros mismos para sacar nuestras habilidades y capacidades y que ustedes las tienen y estoy seguro que les irá muy bien. Somos muchos que estamos con ustedes para que crezcan con alegría y esperanza, para que se den cuenta que vale la pena vivir”.

Los jóvenes tuvieron un protagonismo en la liturgia. Las lecturas estuvieron a cargo de ellos y en el ofertorio, dos jóvenes presentaron un lápiz como símbolo del deseo y compromiso en la formación académica y otros dos presentaron los dones de Pan y Vino.

Antes de concluir la celebración, el padre Benjamín invitó a los jóvenes que continúen en la educación superior, se integren a la Pastoral de sus respectivas casas de estudios.

Un momento muy esperado con emoción fue la bendición de los lápices que realizó Monseñor Chomali. Miles de lápices se levantaron en las manos de los jóvenes que esperaron el paso del pastor con agua bendita. Todo concluyó con una foto masiva en el atrio de la catedral.

Más Noticias