Jóvenes manifestaron su esperanza durante Misa de los Lápices

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Publicado el: 28 noviembre, 2016

Alegría, entusiasmo y mucha esperanza fue el ambiente que se vivió en la Catedral de Concepción, durante la Misa de los Lápices, horas previas al rendimiento de la PSU.

La celebración fue presidida por monseñor Fernando Chomali y concelebrada por el vicario de la Pastoral Juvenil, Pbro. Víctor Álvarez; el vicario de Educación, Pbro. Francisco Osorio; el vicario de la Parroquia Universitaria y asesor de la Pastoral de Educación Superior (PES).

Durante la Misa hubo algunos signos y Monseñor Chomali, en su homilía destacó que como todos los años se celebra esta Misa  y que este año coincide con el inicio de Adviento, para esperar a Jesucristo, que nos trae luz, alegría y esperanza y salvación.

“Ustedes son  jóvenes llenos de entusiasmo, llenos de esperanza, llenos de sueños, y le pido a Dios que nadie les robe esos sueños, ese anhelo de prepararse  para servir, para ser consecuentes a la vocación que Dios les ha regalado. Un país donde no hay jóvenes como ustedes, llenos de anhelos profundos, es un país muerto. Chile  no está muerto, porque miles y cientos de miles de jóvenes  han estudiado y muchos  padres que  sacarán el pan de la boca para que sus hijos estudien”, afirmó.

Enfatizó que “Chile será próspero en la medida que cada uno de nosotros y trabaje arduamente por nuestros sueños, tener claridad de una vocación. El puntaje es importante  pero no es lo más importante, porque lo que más se destaca es el esfuerzo que han hecho, las perspectivas de futuro y  tomen la vida tremendamente en serio.  Este grupo de privilegiados,  porque todavía hay jóvenes en Chile que no alcanzan a terminar cuarto medio y que no  tienen posibilidades de acceso a la universidad, a la educación superior”.

Dijo que hay que agradecer para poder estudiar, pero  que también es un gran compromiso para colaborar, para que  ningún joven, en Chile, se frustre, “para  que cada uno ame profundamente su país y no se pregunte  qué es lo que el país me dará, sino que se pregunte lo que yo le voy a entregar al país. No equivoco, cuando  digo que aquí, en esta Misa, está el futuro presidente de la república, los futuros ministros, intendentes, directores de hospitales, arzobispo, empresarios, dirigentes sindicales, el futuro de  Chile y viéndolos a ustedes, el futuro de Chile es promisorio”.

Habló de la importancia de la fe en la vida universitaria. “Mucha gente piensa que la fe es un agregado en la vida universitaria y no lo es, porque forma  parte de la vida universitaria, ensancha la mente, el espíritu y el horizonte de la razón. La fe no podrá decir cómo se creó el mundo, pero  sí podrá hablar de su sentido, la fe no podrá decirles cómo funciona la anatomía humana, pero les podrá hablar acerca del hombre integral, del sentido más profundo de su existencia. La fe ensanchará el sentido comunitario del estudio, les dirá que sobre el conocimiento graba una hipoteca social. Los grandes problemas que hemos tenido en Chile surgen de que muchos no han comprendido que sobre el conocimiento, sobre nuestras propias vidas, graba una  hipoteca social y que se entiende en relación a los demás. Estudien pensando en los demás, cómo transformar el mundo  y no que el mundo, con su seducciones, sus  encandilamientos, se los lleve. Estudien para vivir  como piensan o si no inexorablemente terminarán  pensando cómo viven y es el fracaso del hombre”.

Monseñor llamó a los jóvenes a ampliar y su horizonte vocacional. “Necesitamos en Chile buenos filósofos, buenos teólogos, artistas. Qué haríamos  en Chile sin Arrau, sin Gabriela Mistral, sin tantos  artistas que nos recrean. Déjense ayudar. Necesitamos buenos médicos y abogados, pero también necesitamos buenos profesores y artistas, buenos técnicos. Cuando comprendamos que es más importante nuestra vocación que la carrera, tendremos u n mundo más cálido y ternura como dice el Papa y eso nos hace falta y ustedes  son los llamados a hacer esto. Lo más importante no es la nota, sino la vida, el encuentro con los demás”.

En otro aspecto, Monseñor  expresó que “en Chile estamos viviendo serios problemas demográficos y  su vocación al estudio  es importante, pero tómense muy  en serio la vocación al matrimonio. No se requieren estudiantes eternos, la familia es el pilar donde se construye la vida y la sociedad; ustedes son hijos de familia y queremos un nuevo amanecer de natalidad, de matrimonios, no les faltará para casarse y educar dignamente a sus hijos. Son una élite en Chile, tomen conciencia de esto y saber que eso es para entregar”.

Concluyó con fuerza: “¡Jóvenes no se sientan solos! Nosotros queremos acompañarlos como hermanos y amigos. Hay una pastoral  en todas las universidades y ustedes están llamados a  fortalecerla. No les faltará la misa de domingo,  que alguien los preparare para la Confirmación; no faltará un sacerdote que los escuche cuando quieran reconciliarse con Dios, para tener la mirada de fe y trascendente, que ofrece Jesucristo!”.

Antes de concluir la Misa, el padre Benjamín Donoso, invitó a los jóvenes a participar en la PES, dependiente de la Vicaría de Pastoral Juvenil, participando en las diversas acciones de formación y solidarias, con el espíritu de mantener la experiencia de Jesús durante la etapa universitaria. Manifestó que 8 casas de estudios superiores existe esta pastoral y comentó que, en particular, la Parroquia Universitaria como un espacio de acogida y para crear iniciativas y ser Iglesia y hacer presente a Dios en medio de la educación superior.

 

 

 

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