Jóvenes participan en jornadas que promueven el discernimiento vocacional

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Publicado el: 25 septiembre, 2016

La Pastoral Vocacional de la Arquidiócesis de Concepción tiene el importante rol de animar la dimensión vocacional entre los jóvenes, desarrollando mensualmente jornadas para ayudarlos a discernir en su vocación religiosa.

El Pbro. Pablo Leiva, coordinador de esta Pastoral, afirmó que “como Iglesia toda, estamos llamados a vivirla. La  Iglesia en sí es una Iglesia vocacional, es decir, se sabe llamada y también está llamada a otros,  para que puedan encontrarse con Jesucristo”.

Explicó que en lo específico, “nuestra Pastoral busca acompañar a los  jóvenes que sienten, en su corazón, un llamado especial del Señor para la vida  religiosa o la vida sacerdotal. Este acompañamiento lo hacemos a través de las jornadas vocacionales, que se realizan mensualmente en casa Betania, y que acogen a jóvenes que tienen esta inquietud de querer consagrarse al Señor, de querer vivir más directamente junto a Cristo y  ofrecer su vida al servicio de los hermanos , en  el sacerdocio o en la vida religiosa”.

Sostuvo que no es una tarea ardua, hermosa y paciente, “porque implica estar acompañando, dialogando y ayudando  al discernimiento, que es lo más importante que debe hacer la Pastoral Vocacional, ayudando a los jóvenes, a preguntarse qué quiere Dios y cómo los jóvenes pueden responder mejor al Señor”.

Subrayó que como Pastoral “tenemos también la importante tarea de promover una cultura vocacional en la Arquidiócesis y  esto quiere decir, que debe ayudar todo en la Iglesia ayudar y colaborar con la dimensión vocacional. Todas las pastorales deben estar siempre en esta perspectiva de preguntarse cómo hacer descubrir la vocación que cada persona tiene, al interior de la Iglesia, sea a la vida consagrada, a la vida religiosa o sacerdotal; pero también a la vida matrimonial , a la vida de esposos, de padres, de familia. Además, colaborar con aquellos jóvenes  que se preguntan  cuál es el camino profesional, la tarea a hacer, en medio de este mundo, como laicos, en algún oficio, en alguna profesión. Por lo tanto es también tarea de la Iglesia poder ayudarle a discernir a los jóvenes, el  camino que Dios tiene para ellos”.

¿Cómo responden los jóvenes a esta invitación de la Iglesia?

El P. Pablo manifestó que se registra asistencia de los jóvenes a las jornadas vocacionales, tanto femenina como masculina y agregó que además, la Pastoral Vocacional inició encuentros de pololos. “Ya hicimos uno, con mucho éxito, y dentro de poco, el 8 de octubre, tendremos el segundo encuentro. La idea es poder vivir aquello que nos pide la Iglesia que el acompañamiento y la preparación al matrimonio comience en la niñez, en la juventud y vayan  descubriendo el valor de la familia desde pequeños”.

Añadió que la respuesta de los jóvenes a la invitación no es fácil. “Hablar, hoy,  de vocación religiosa y sacerdotal no es un tema fácil. Los jóvenes están más bien pensando en tener una profesión y, aunque participen en la Iglesia, se pregunten sobre una vocación en la vida religiosa o  consagrada. Es nuestra tarea poder orientarlos a que piensen, que las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal no caen del cielo, sino que nacen en las familias cristianas, en las comunidades cristianas. Es ahí donde tenemos que ayudar e invitar a los jóvenes a que hagan este discernimiento”.

¿Qué llamado es necesario hacer a los jóvenes que están en esta búsqueda?

Respondió que “cuando un  chiquillo o una chiquilla sienten el deseo de ir más allá en su vida espiritual y quieren dedicarse con mayor empeño a las cosas de Dios, entregarle la vida al Señor, lo primero que tienen que hacer es acercarse a  algún sacerdote o a alguna religiosa y contarles y ellos los ayudarán a hacer el discernimiento y desde ahí se pueden vincular al Departamento de Pastoral Vocacional, para participar de las actividades que este departamento realiza con  el fin de acompañar a los jóvenes que tienen este anhelo”.

“Yo invitaría a todos los jóvenes a preguntarse, con mucha seriedad, qué es lo que Dios quiere para sus vidas y no sea sólo un tema económico o qué carrera profesional me da más plata y no sea sólo sea un tema de prestigio y status social o estudiar algo que me haga más famoso o que me dará  ventajas. Eso es muy relativo, sino que sea, realmente,  aquello que está en el corazón, en lo más profundo de cada uno, lo que le mueva a responder al Señor. El Señor no quiere que todos sean religiosos o sacerdotes, pero sí quiere y llama a algunos y es importante estar atentos. Porque si el Señor llama, lo que lo hará más feliz en la vida es responder a ese llamado”

¿Los profesores católicos y los profesores de religión deben tener un rol más activo”

A su juicio, “todo profesor católico y de cualquier asignatura y, por supuesto los profesores de religión, con mayor compromiso, debieran expresar a los jóvenes la pregunta sobre la vocación religiosa o sacerdotal.  No debiera haber un joven católico que no haya sido  invitado a reflexionar con seriedad en nuestros colegios, escuelas y liceos, a reflexionar sobre una posible llamada de Dios. Entonces, como Coordinador  del Departamento de Pastoral Vocacional quiere invitar a todos los profesores y a los papás, para que dialoguen con sus alumnos y sus hijos, sobre la vocación religiosa o sacerdotal. No tengan miedo, porque no hay nada más hermoso que seguir las huellas de Cristo, en la vocación de vida consagrada, y no hay nada más que llene el corazón cuando uno tiene ese llamado y poder  responder a él”.

 

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