La comunidad regional del Biobío reafirmó su profundo espíritu mariano

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Publicado el: 9 diciembre, 2015

La región del Biobío manifestó su profundo espíritu mariano, en la solemnidad de la Inmaculada Concepción, acudiendo a los distintos lugares de devoción, como se constató en el Cerro la Virgen, en Concepción.

En este contexto, monseñor Fernando Chomali, junto con acoger a los fieles, los animó a experimentar la misericordia, en el año jubilar a que convocó el Papa Francisco, pero también hizo un llamado a construir una sociedad más consecuente con la realidad de Dios, frente a los problemas que se viven en el país.

Como en años anteriores, la solemnidad de la Inmaculada Concepción, se caracterizó con la peregrinación de miles de personas hasta el cerro, desde las primeras horas del día. Las misas programadas concluyeron a las 18:30 horas, con la Eucaristía de clausura que presidió Monseñor Chomali, tras la procesión que salió desde la Catedral y que reunión a centenares de personas.

El Arzobispo invitó especialmente a los fieles a participar del rito de la apertura de la Puerta Santa, el próximo domingo 13 de diciembre, a las 19:00 horas, como inicio del Año de la Misericordia, en la Arquidiócesis. Llamó a vivir la experiencia de la misericordia de manera personal, familiar y comunitaria.

En su homilía, también llamó a rechazar una ley de aborto en Chile, por el impacto que tendría para la sociedad. “En Chile se está cuajando una ley de aborto y no podemos permitirlo; no podemos quedar indiferentes. Creemos, por la fe, que cada ser humano ha sido pensado por Dios”.

En un contacto con la prensa, Monseñor dijo que su primer mensaje “es que Chile es un país religioso, país mariano y la religiosidad es un valor muy importante para la sociedad.  Creo que uno de los grandes errores que ha cometido la sociedad moderna es que ha intentado sacar de la esfera pública la religión y  la experiencia espiritual de los seres humanos. Una sociedad que pretende ser fraterna, ser solidaria y justa debe tener valores que van más allá del propio hombre  y esa realidad es Dios y eso, aquí se manifiesta”.

Recalcó que “el llamado  es a construir una sociedad desde un fundamento tan sólido como la religiosidad, donde muchas personas quieren construir un mundo mejor, personas que son honestas, honradas, que trabajan, con valores espirituales, morales y éticos es fundamental”.

Agregó que “la verdad es que todo Chile  ha vivido este 8 de diciembre. Estuve en Arauco y uno ve que son cientos de procesiones y peregrinaciones con miles de personas, por lo tanto se trata de un gran valor que la sociedad tiene que cuidar mucho”.

Resaltó que el papa Francisco ha dado inicio al año jubilar de la Misericordia y “él plantea que nosotros, con las palabras y los gestos tenemos que manifestar la misericordia, esto es, pidiendo perdón, perdonando y perdonarse así mismo `para ser una sociedad reconciliada. Esperamos que en todos los ámbitos de la sociedad, en la familia, en el trabajo y la comunidad, donde haya problemas, seamos capaces de vivir esta experiencia del perdón”.

Por último, frente a los problemas que ha vivido el país y la región, el Arzobispo dijo que “tenemos que sincerar las situaciones y cada uno, personalmente debe hacer un profundo análisis si está actuando según los valores éticos y si está contribuyendo al bien del país. Es un  omento de sincerarse y tratar de volver a reconstruir las confianzas, porque hay un desánimo en la gente frente a las personas que tienen autoridad y recursos y que tienen muchas posibilidades de hacer el bien, pero no han actuado en consecuencia. Mi llamado que que todos puedan dar testimonio de valores importantes en la vida”.

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