“Lavandería 21” celebró su quinto aniversario

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Publicado el: 6 septiembre, 2019

“Esto es un milagro” exclamó monseñor Fernando Chomali, arzobispo de Concepción, al ver a los jóvenes con síndrome de Down y a sus padres y familiares, vibrando con alegría, en medio de numerosas otras personas que participaron en un breve acto para celebrar los cinco años de funcionamiento de Lavandería Industrial 21.

En la actividad, que se realizó en las mismas dependencias del establecimiento, fueron reconocidos todos los trabajadores de la lavandería, colaboradores y también las empresas de la zona que han apoyado esta iniciativa, enviando su ropa para su limpieza.

Hace cinco años, la Iglesia de Concepción, por iniciativa del arzobispo monseñor Fernando Chomali, asumió el desafío de poner en funcionamiento “Lavandería 21”, un novedoso proyecto de inclusión laboral para personas con Síndrome de Down.

La propuesta comenzó a gestarse en 2012, en un espacio en calle Manuel Rodríguez 917, entre Tucapel y Castellón, contando, hoy, con moderno equipamiento y un amplio y seguro estacionamiento.

Lavandería 21 se ha convertido en un emprendimiento consolidado y reconocido por su modelo inclusivo y la alta tecnología en sus procesos, transformándose en un ícono nacional. Se financió con aportes provenientes, tanto de particulares como de fundaciones y de empresas.

El 6 de septiembre de 2014, comenzó dando cabida a 11 jóvenes con síndrome de Down y, en la actualidad, da trabajo a 30, en total. De los 30 kilos promedio de ropa procesada diariamente, en sus inicios, hoy, alcanza a 20 mil kilos mes. A julio de este año, la lavandería había procesado 600 mil kilos, que han provenido de 500 empresas ubicadas en las comunas de Concepción, Talcahuano, San Pedro de la Paz, Hualpén y Penco.

Inició su funcionamiento atendiendo a instituciones con un concepto de “empleo con apoyo” y de “formación en el puesto de trabajo”, que busca integrar a los jóvenes en un ambiente de trabajo real y, paralelamente, la incorporación de moderna maquinaria, que facilita el trabajo de los jóvenes y eleva su productividad. Se trata de jóvenes con síndrome de Down, apoyados por sus familias y un equipo profesional encargado de las capacitaciones.

Lavandería industrial 21 está constituida en una fundación sin fines de lucro, que marca la pauta en inclusión. Su particularidad es que la producción es realizada íntegramente por los jóvenes con el síndrome de Down, desde la selección de ropa, pasando por el lavado, secado, planchado o doblado, hasta la entrega y distribución, en el local. Funciona con una metodología de acompañamiento en la inserción laboral.

Actualmente, los clientes de la lavandería son hoteles, universidades, clínicas de salud de la zona. Además, existen convenios con instituciones educativas que realizan formación en educación especial o para la discapacidad, enviando a sus alumnos para hacer sus prácticas profesionales de manera de poder proyectarlos en el mundo laboral.

El establecimiento ha sido objeto de varios reconocimientos (UDD, Diario El Sur, CIDERE Bío Bío, Colegio Médico) y, este año, el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg la eligió, en la región del Bío Bío, para destacarlo como ejemplo y hacer un balance regional de la Ley de Inclusión (Nº 21.015).

Monseñor Fernando Chomali dijo que esta es una de las tantas obras sociales que la Iglesia ha implementado en la zona. “Hemos seguido avanzando con un invernadero y una cafetería  y  hemos dado trabajo a numerosos jóvenes con discapacidad, que se sienten parte de la sociedad y es un testimonio de que en Chile tenemos cabida todos para forjar una sociedad más justa y equitativa.  Seguiremos empeñados en esto y nos ha ido muy bien, logrando equilibrio para seguir creciendo”.

“Es hermoso ver cómo la ropa sale limpia gracias a su esfuerzo. Llegan y se van contento después de cada jornada”, comenta el Arzobispo, precisando que el desafío es estar tecnológicamente al día, con la finalidad de aumentar el equipamiento de la lavandería 21, para que jóvenes y adultos con síndrome de Down, que aún están sin trabajo, encuentren una gran oportunidad de inserción laboral plena, en un contexto de trabajo, en un excelente clima laboral y remunerado.

Agrega que “este proyecto es un gran logro, porque es una luz de esperanza para muchas personas postergadas; es la prueba de que toda persona, independiente de sus capacidades, puede hacer un aporte a la sociedad y que cuando hay personas motivadas y agradecidas de la vida para sacar un proyecto complejo como éste adelante, se logra”.

Maite Otondo, directora de la Fundación, señaló que “lo más relevante de estos cinco años es que hemos logrado instalar  algo que no se hacía en la región, la inclusión de jóvenes con discapacidad y además, luego que nosotros iniciamos esto, se han sumado otras acciones inclusivas”.

Añadió que “Lavandería Industrial 21 se ha ido quedando chica, por así decirlo, porque tenemos muchas solicitudes de jóvenes que quieren trabajar.  Esto nos motiva a que tenemos que ampliar los espacios para acoger a más jóvenes”.

La proyección de esta empresa es poder insertar a los jóvenes que trabajan en la lavandería, en otros campos laborales bajo la supervisión de un equipo profesional. “Si nos ayudan con ropa para lavar y donaciones, podremos lograr que ningún joven Down, al menos de Concepción, esté todo el día sentado en su casa frente a un televisor, frustrado él y su familia. Para ello, necesitamos más trabajo y depende de la comunidad. Nosotros como Fundación 21 hemos hecho nuestra parte. De ello estamos muy agradecidos”, subraya Mons. Chomali.

 

 

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