Lirquén vivió con gran arraigo fiesta de La Purísima

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Publicado el: 9 diciembre, 2016

Cada 8 de diciembre, el pueblo de Lirquén y fieles venidos desde otras ciudades y localidades, celebran esta arraigada festividad.

El párroco de Lirquén, padre Raúl Castillo, reconoció la fe del pueblo, ante la significativa presencia de fieles que participan en la celebración de la Eucaristía y horas más tarde, en la procesión que recorre las calles de Lirquén.

“Nuestra parroquia lleva el nombre de La Purísima, reconociendo que el Señor ha hecho maravillas, reconociendo que ella fue preservada del pecado original y que ella concibió virginalmente al Salvador del mundo”, afirmó el padre Raúl, en momentos previo a la procesión.

“Todo esto lo celebramos como comunidad de fe, primero con la santa misa, con gran concurrencia, en las 10 horas, una misa que según la tradición de este pueblo se renueva la primera comunión  y quienes se acercan a recibir el cuerpo de Cristo, lo hacen con una flor, un lindo nardo, que depositan a los pies del altar y con esos nardos, se prepara el anda de la Virgen, para la procesión de la tarde. Es un hermoso signo que se ha perpetuado por muchos años”, comentó.

A las 16 horas es la procesión de la Virgen por todas las calles del pueblo, que es muy concurrida, especialmente por gente que viene de distintos puntos, de Florida, Rafael, Tomé, Penco, Lirquén y Talcahuano, que llegan a celebrar, porque es parte de una tradición para manifestar el amor a la bienaventurada Virgen María.

“Este es un día de fiesta, en que muchos lirqueninos y ex lirqueninos que están fuera de la zona vienen a la Misa, a celebrar con nosotros y se quedan para la procesión. Esto es propio de la gente que ha nacido, ha vivido aquí, que se ha educado en la fe, en amor a la Virgen, en Lirquén”, enfatizó el párroco.

La procesión de La Purísima es una verdadera manifestación de fe y de amor. Junto con caminar hay un espíritu religioso. “Lo importante es que nuestro caminar sea al ritmo de la fe y hemos puesto como lema para este año, Santa María del Camino, en que invocamos a la Santísima Virgen, para que venga a caminar con su pueblo, en el día a día de nuestra vida, en los distintos momentos y circunstancias de la vida, personal, familiar y social”, concluyó. 

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