Mario Reyes Pérez: “Creo que los Colegios somos lugares privilegiados de evangelización”

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Publicado el: 14 junio, 2012

Profesor de religión, casado con Elisa hace 16 años. Lleguó al Instituto San Sebastián de Yumbel el año 2009 como profesor de Religión y desde el 2010 se desempeña como Encargado de pastoral y profesor de Religión.

El presente año se trasladó a vivir a Cabrero, ya que su esposa cumple la misma función en el Colegio San José de esta comuna. Es Licenciado en Educación, Bachiller en Ciencias religiosas en la UCSC. También tiene estudios de Filosofía en el Instituto de la Conferencia de Religiosos de Chile (Confe

¿En qué consiste la pastoral de su colegio?

La Pastoral del Instituto San Sebastián la hemos comenzado a implementar desde hace 3 años, hemos llegado juntos al colegio, la Hna. Ximena Sandoval, actual Rectora y el P. Bernardo Álvarez, nuestro asesor espiritual. Juntos hemos implementado la Pastoral del Instituto.

La pastoral, como todas las actividades de la Iglesia, consiste en “propiciar el encuentro de la comunidad Educativa (alumnos, padres y apoderados, directivos, profesores y asistentes de la educación) con la persona de Jesús”. Para lograr este objetivo, la Pastoral propicia encuentros, actividades, hitos, tales como la celebración de la Eucaristía, encuentros con Padres y Apoderados, la Pastoral de Alumnos, de profesores y asistentes.

¿Es difícil llevar a cabo la pastoral en medio de un establecimiento educacional?

Evangelizar hoy no es fácil en ningún lugar, vivimos en una sociedad cada vez más secularizada y nuestro colegio no está exento de esta realidad.  Con todo, me siento privilegiado, pues trabajo en una gran comunidad educativa, nuestros alumnos y alumnas son chiquillos y chiquillas buenos, con un corazón inmenso, presto a responder a la llamada de Jesús, muy solidarios y respetuosos. El grupo de profesores del Instituto es fantástico, gente buena y muy comprometida con su colegio y con la Pastoral.

Volviendo a la pregunta, , tenemos a los chiquillos, mínimo 8 horas, de lunes a viernes, con nosotros y esto ninguna otra Pastoral lo tiene, por lo tanto, debiera, facilitar nuestro trabajo pastoral.

¿Los niños y jóvenes se muestran dispuestos a participar en las actividades pastorales?

Absolutamente, como le decía anteriormente, lo niños y jóvenes están ansiosos, sedientos de Dios, por ejemplo, entre los más pequeños del colegio tenemos un grupo de misioneros que van todos los días a hacer la oración de la mañana con sus compañeros a las diferentes salas de clases. Los más grandes, que podrían ser los más reticentes a la pastoral, participan con mucho respeto y ganas de las actividades y estoy seguro que de todas las que les propongamos  próximamente, participarán con mucho agrado.

¿Qué participación tienen los apoderados en este tema?

Este es uno de los puntos a mejorar. Si bien tenemos delegados de pastoral de cada curso que se reúnen todos los meses, tenemos que avanzar a que ellos tengan un mayor protagonismo en las actividades pastorales del colegio, en las reuniones de padres y, como gran anhelo, formar una Pastoral Familiar.

¿Le gusta la labor que realiza? ¿Por qué?

Yo amo lo que hago, no creo en las coincidencias,  Dios me trajo hasta acá y busco responder al llamado que me hizo. Soy muy feliz trabajando con los alumnos. Los que somos profesores de vocación, compartirán esto, cualquier problema que uno tenga, se termina al entrar a la sala de clases. De manera especial, me hace muy feliz el amor que te entregan los alumnos y alumnas, y la  excelente relación que existe entre los profesores, asistentes y directivos (me siento muy apoyado por todos ellos y aprovecho de agradecer su apoyo y paciencia conmigo)

¿De qué forma usted se prepara para llevar a cabo su tarea pastoral?

Con la oración diaria y  el encuentro con Jesús en la Eucaristía. Leo bastante, especialmente de teología, me gusta sumergirme en la web y buscar material para la formación personal y profesional. Pero también es importante el encuentro diario con aquellos que amas y te aman, el dialogo, especialmente con mi esposa, que no sólo me da ánimo, sino muchas luces para realizar mi labor. Con mis colegas, que desde su vida cotidiana iluminan mi pobreza y por supuesto con los  alumnos, especialmente fuera de la sala de clases, sus alegrías y tristezas, su inmensa energía me llenan de energía para realizar esta misión.

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