Masiva bendición de coronas de Adviento confeccionadas por niños y niñas

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Publicado el: 28 noviembre, 2015

Numerosos niños y niñas, de distintos sectores de Concepción, llegaron hasta la Catedral llevando coronas de Adviento, para ser bendecidas como un signo de espera de la Navidad.

La Iglesia inicia este domingo, el tiempo de Adviento, que comprende cuatro semanas previas a la Navidad. El término "Adviento" viene del latín adventus, que significa venida, llegada. Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico. El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado.

La corona de Adviento es una tradición que simboliza el transcurso de las cuatro semanas del Adviento. Consiste en una corona de ramas verde con cuatro velas, tres moradas y una rosada. El verde es el color de esperanza y vida. Las cuatro velas representan los cuatro domingos de Adviento. La primera,  segunda y tercera vela que se encienden son de color morado. El color morado representa el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo. 

La luz de las velas simboliza la luz de Cristo que desde pequeños buscamos y que nos permite ver, tanto el mundo como nuestro interior. El hecho de irlas prendiendo poco a poco nos recuerda como conforme se acerca la luz las tinieblas se van disipando. La vela blanca o rosada que se enciende durante la Noche Buena nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo.

En la Catedral, las coronas que portaron los niños, fueron confeccionadas por ellos mismos. Los niños y sus coronas fueron bendecidos por el presbítero Francisco Osorio, vicario de la Pastoral de Educación, quien presidió una misa, en que los niños y niñas fueron los principales protagonistas en la liturgia. Durante la celebración los niños llevaron al altar varios mensajes escritos como “amor”, “creatividad”, “humildad” y “transparencia”. La celebración estuvo animada, además, por el coro infantil “Génesis” del Colegio Las Asunción, de Higueras, Talcahuano.

El sacerdote llamó a los niños y sus padres a vivir con alegría el tiempo de Adviento y celebrar la Navidad con humildad y sencillez. “Los niños han confeccionado con sus propias manos estas coronas, que tiene como sentido profundo irse preparando para celebrar el nacimiento de Jesús”, precisó, agregando además que “los niños son un medio de evangelización y con ellos llegamos a todas las familias, para recordar que los valores de la navidad son la humildad y sencillez, que nos trae la riqueza de Dios, para ir transformando la vida personal, familiar y social”.

Por último, el vicario hizo un llamado a celebrar esta fiesta con mucha austeridad, considerando la actual realizada que vive el país. “Nosotros como Iglesia nos preparamos a acoger y celebrar al Niño Jesús y no al viejo pascuero. Esto nos invita a compartir el mayor más grande que tenemos que es el don de la vida. Y cuando uno se aleja de Dios, se va cayendo en el consumismo, en la corrupción, que se presenta en casi todas las instituciones de nuestro país”, concluyó.

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