Misioneros extranjeros de la Arquidiócesis de Concepción vivieron un grato encuentro

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Publicado el: 3 noviembre, 2016

Una muy grata actividad reunió a todos los misioneros extranjeros que realizan su labor pastoral en la Arquidiócesis de Concepción.

El encuentro contó con la presencia de Monseñor Fernando Chomali, Arzobispo de Concepción, quien invitó a todos los misioneros y misioneras que trabajan en parroquias, comunidades, colegios en la tarea evangelizadora de la Iglesia.

Luego de la celebración de la Eucaristía, en la capilla de casa de formación Betania, los invitados participaron de un concierto musical, con tenor, soprano y pianista, para concluir con un almuerzo.

Monseñor Chomali expresó su satisfacción por el encuentro, señalando que “estoy profundamente  agradecido de todas las personas que vienen de lejos,  en la misión evangelizadora y ellos saben que aquí  están en su casa. En efecto, tienen una integración extraordinaria. Están muy volcados a la misión y quise hacer un gesto de hacer ver  que cuando se nos pide hacer una Iglesia misionera, ellos lo viven en profundidad”. Adelantó que en lo personal continúa su gestión pastoral de invitar a nuevos misioneros. “Tenemos la esperanza que llegará prontamente otro misionero”, acotó.

La ocasión, permitió recoger algunas impresiones como la del padre Oscar Garcia. “Para mí, ha sido una experiencia extraordinaria, el país, la gente y poder  acompañar tanto en la parroquia Nuestra señora de Guadalupe,  como actualmente, en la parroquia Nuestra señora del Carmen de Cañete – Tirúa y la experiencia ha sido  muy enriquecedora”.

Contó que el apoyo de la comunidad, “ha sido un tiempo de riqueza espiritual maravillosa. Me siento muy bien y  he sido incardinado en esta diócesis y por la obra del hogar  universitario que tengo en Hualpén. Llevo 8 años en Chile. Pertenecía a la congregación de los Pobres Siervos de la Divina Providencia, pero desde fines de 2014 estoy incardinado en esta Diócesis”, comentando que acaba de cumplir 17 años de sacerdocio.

Con mucha alegría, el padre Daniel Mavingidi Dialufuma, de 36 años, de la República Democrática del Congo, hablando un casi perfecto español, manifestó que en estos pocos meses – llegó el 16 de enero de este año a Chile – ha sentido el cariño y la acogida de los habitantes de Lebu, donde trabaja pastoralmente en la parroquia Santa Rosa de esa ciudad.

“La misión es muy bonita y me siento muy acogido en Chile y en Lebu,  por el pueblo del mar de Lebu. Aprendí pronto el idioma y sigo aprendiendo para conversar y compartir con la gente de esa zona”, añadió.

La hermana Rosa Eliza Agudelo, colombiana, de la congregación Hermanitas de la Anunciación, comunidad nacida en Colombia, recordó que la fundadora Madre Berenice, está en proceso de beatificación.

“Mi misión es en Curanilahue, llevo 19 meses y estoy feliz. He encontrado un  sentido muy bonito a esta misión, el acompañamiento de la gente, que se hace en Curanilahue, con un trabajo con pastoral, con las familias, con las comunidades, que es una riqueza muy linda.  La verdad es que el tiempo que llevo no lo he sentido. Es de una riqueza maravillosa y estoy muy, pero muy feliz en Chile”, subrayó.

 

 

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