Monseñor Chomali dijo que la vida consagrada es una gran riqueza de la Iglesia

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 15 agosto, 2011

Su profunda gratitud entregó Monseñor Fernando Chomali, Arzobispo de Concepción, a las religiosas y religiosos que trabajan en la arquidiócesis, haciendo notar que son una gran riqueza para la Iglesia

Sus agradecimientos los hizo público durante la celebración de la festividad de la Asunción de la Santísima Virgen María,  recordando que en la Arquidiócesis entregan su valioso trabajo más de 200 religiosas.

 En su homilía Monseñor resaltó el gran valor de la humildad manifestada por la Virgen María. Sostuvo que ella postergó sus planes  para hacer la voluntad de Dios. “La primera actitud de un buen cristiano – dijo – es ser muy humilde y reconocer que el plan de Dios es muy superior a nuestro plan. Tenemos que terminar de creer que la medida de todas las cosas es nuestra inteligencia. La medida  de todas las cosas es la inteligencia de Dios. Por eso, la Virgen  tuvo esa maravillosa intuición de abrir su voluntad y libertad para estar  totalmente disponible al plan de Dios y acoger en su seno a nuestro Señor Jesucristo”. También subrayó que la Virgen María estuvo llena de Dios y se entregó en servicio a los demás. “Es interesante reflexionar cómo servimos nosotros y puede ser que la falta de servicio en nuestra propia vida puede ser un vacío que tenemos del amor de Dios, porque estamos más preocupados de nosotros mismos que de  hacer su voluntad.”, afirmó.

 

 Monseñor manifestó, además, que gracias al Espíritu Santo, estamos llamados a ser fuente de alegría. “Y esa  alegría sólo se da cuando nos disponemos a servir a los demás. Esa es nuestra vocación fundamental. Por eso, no es casualidad que celebremos en la fiesta de la Asunción de la Virgen María a las religiosas y religiosos, porque sé, lo he visto, que ellas son fuente de alegría, en el colegio, en hogares de  ancianos, con las universitarias en casas de acogida, en la pastoral y esa fuente de alegría brota de una convicción, digna de su vocación de servir al Señor, en virginidad, obediencia y pobreza”. Monseñor Chomali enfatizó que las religiosas y religiosos son una gran riqueza para la Iglesia y para la Arquidiócesis. “Ustedes constituyen una ayuda fundamental  en la labor evangelizadora, que me ha encomendado el Santo Padre y por eso, aprovecho de dar gracias a Dios, porque han acogido su llamado  al igual que la Santísima Virgen  y han dicho aquí estoy Señor para hacer tu voluntad. Soy testigo de la tarea abnegada en medio, muchas veces,  de tantas dificultades”, recalcó. 

Más Iglesia Arquidiocesana