Monseñor Fernando Chomali llamó a romper la globalización de la indiferencia

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Publicado el: 1 mayo, 2015

Con la presencia en pleno del Gobierno Regional del Bío Bío y la dirigencia de la CUT, se celebró en la Catedral de Concepción, la Misa con motivo de la fiesta del 1 de Mayo.

En esta celebración, preparada por la Vicaría de Pastoral Social que encabeza el Pbro. José Cartes,  fueron bendecidas las herramientas de trabajo y diversos movimientos de trabajadores hicieron donaciones en alimentos no perecibles para familias de escasos recursos.

Monseñor Fernando Chomali presidió la Eucaristía y en un profundo mensaje a la comunidad, agradeció a todas las personas que trabajan diariamente con mucho esfuerzo  y en especial a las personas que están cesantes, porque – dijo – la cesantía es un drama muy hondo, que cala en la persona, en la familia y en la sociedad. Llamó, en tanto, a “repensar la sociedad que estamos construyendo y donde lamentablemente muchos ven el trabajo como una mercancía  que se transa en el mercado y eso no puede ser, porque el trabajo es la gran oportunidad que tenemos para desarrollarnos como persona, como familia y hacer nuestro aporte a la sociedad”.

En su reflexión, el Arzobispo subrayó: “Seamos sinceros, en Chile desde la reforma educacional, pasamos de 7 facultades de medicina a más de 27. La pregunta es ¿tienen los pobres sistemas de salud adecuado? Y la respuesta de la gente es que no tienen acceso y entonces, algo anda mal y sabemos que en los sectores populares los médicos son extranjeros. Creo que no hemos comprendido que sobre nuestros bienes y conocimientos graba una hipoteca social. Lo que hay que enseñar a los niños, desde pequeños, que el otro forma parte de mí”.

Manifestó, además, que en Chile ha pasado algo muy importante para tenerlo en cuenta, respecto a que el país ha crecido mucho económicamente, pero las desigualdades siguen. “Uno va a las fuentes de trabajo y percibe que hay muchas injusticias. La Iglesia no tiene soluciones técnicas, pero evidentemente hay que avanzar y hay salir del individualismo. Creo que hay una globalización de la indiferencia que es muy grande. Tenemos que mirar al país como de todos y trabajar por el bien común”, afirmó.

Expresó que “si queremos paz en nuestro país, tenemos que trabajar por la justicia y el espacio fundamental para promover la justicia es el mundo del trabajo, donde está la primacía del trabajo por sobre el capital, la primacía de la persona por sobre las cosas y la primacía de la ética por sobre la técnica. Por lo tanto, será el Parlamento el que tenga la responsabilidad de sacar la mejor reforma laboral”.

Finalmente, abordó el tema de la inclusión, señalando que “evidentemente la lavandería Industrial 21 con jóvenes de Down es una experiencia muy buena e iré la próxima semana a la Cámara de Diputados para dar a conocer esta iniciativa. Todo ser humano puede hacer un aporte, incluyendo a las personas que tienen capacidades  especiales. Diré que en Chile nadie sobra y entre todos tenemos que construir un mundo mejor y tener claro que el trabajo es la clave de la cuestión social y falta mucho por avanzar en esta línea”, concluyó.

 

 

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