Monseñor Fernando Chomali presidió Acción de Gracias en Talcahuano

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Publicado el: 17 septiembre, 2011

Con presencia de autoridades encabezadas por el alcalde de la comuna de Talcahuano, Gastón Saavedra, parlamentarios, representantes de la II Zona Naval, Carabineros y representantes de la comunidad, Monseñor Fernando Chomali presidió una celebración de Acción de Gracias, en el contexto de Fiestas Patrias.

La celebración se realizó en la parroquia La Asunción, en el sector Las Higueras de Talcahuano, donde Monseñor Chomali, entregó un vibrante mensaje llamando a trabajar por un país fraterno y  que sus habitantes vivan dignamente. “Chile es un país maravilloso y que hay cuidarlo ¿Cómo se cuida un país? Preocupándonos, en primer lugar, de las personas. Y mientras haya personas que vivan en la pobreza, mientras haya personas que no tengan acceso a la educación; mientras haya familias que vivan en campamentos, significa que no estamos en un país auténticamente fraterno y, por lo tanto, tenemos que trabajar en esa línea, para que todos los seres humanos vivan dignamente”, sostuvo.

 Manifestó que es optimista, porque Chile es un país  que  tiene profundas raíces cristianas  y eso quedó muy demostrado con el fallecimiento de 21 personas en la Isla Juan Fernández. “Se produjo un movimiento de oración  y de reflexión extraordinario, que significa que la sociedad chilena tiene una gran capacidad para conmovernos y de solidarizar”. 

En contacto con la prensa, al término de la celebración,  Monseñor dijo que “los estudiantes están en una línea de justas reivindicaciones, pero que sin embargo, la manera de  obtener lo que es verdadero y justo  es a  través del diálogo. Tenemos que aprender a dialogar, a escuchar al otro y velar siempre por el bien común y no por el bien personal. Por lo tanto, yo siempre he sostenido que esa es la línea que la Iglesia va a invitar”.

 En se homilía, Monseñor Chomali defendió la familia y animó a los católicos a cuidarla y promoverla. “Los chilenos queremos tener una  familia con un papá y una mamá. Hay una situación muy compleja, donde no se da eso y la Iglesia acompaña a esas personas;  les tiende  una mano, no las juzga. Con mucha claridad, digo que las políticas públicas deben  estar  orientadas a que los jóvenes vean el matrimonio como un gran ideal de vida, porque es una  gran fuente de felicidad, una gran fuente de prosperidad, una gran fuente de fraternidad para los niños y los cónyuges. Hay situaciones muy difíciles, hay familias rotas, la Iglesia las acompaña, las apoya, pero las políticas públicas deben ir por  otra línea, deben ir por la línea de fortalecer el matrimonio y que las  personas tengan garantía que las familias van a poder tener hijos y educarlos de manera adecuada”, subrayó. 

Dijo, además, estar en absoluto desacuerdo con el proyecto de ley llamado “aborto terapéutico”. Enfatizó que eliminar una vida jamás ha sido  una terapia. “Creo, como lo dije,  el talante de una sociedad se mide por la capacidad de preocuparse por los más débiles, los más indefensos, de los más pobres que son justamente aquellas personas que están en el útero intrauterino y yo invité a los católicos y a las personas de buena voluntad a que se fortalezcan la familia y fortalezcan el respeto a la vida humana desde la concepción a la muerte natural. Esa ha sido la enseñanza de la Iglesia desde siempre y evidentemente que a mí me corresponde fortalecerla, porque además, yo creo mucho en ello”, recalcó. 

Finalmente,  afirmó que le tengo un gran aprecio a la inteligencia humana, y  que no hay problemas que no se puedan no solucionar. “Cuando hay voluntad y cuando hay inteligencia  y cuando hay anhelo del bien común, todos nos tenemos que abrir a lo que plantea el otro, porque nadie es la medida de todas las cosas”, concluyó.  

Durante la celebración la soprano penquista, Sherezade Pardomo, interpretó maravillosamente bien el Te deum,  concluyendo la acción de gracias con el canto del Himno Nacional. 

Antes de la bendición final, Monseñor anunció que próximamente será trasladada a Concepción la imagen de la Virgen del Carmen que obsequió a Chile, S. S. Benedicto XVI, y que ha recorrido todo el país. La imagen quedará definitivamente en la población Santa Clara de Talcahuano, que sufrió el terremoto y maremoto en febrero de 2010.

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