Monseñor Fernando Chomali visitó aldea El Molino de Dichato

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Publicado el: 25 julio, 2011

En medio de una fuerte y persistente lluvia, Monseñor Fernando Chomali realizó una visita a la aldea El Molino, donde habitan centenares de familias afectadas por el terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010, en la localidad costera de Dichato y donde, en los últimos días, se han vivido momentos muy difíciles.

El Arzobispo de Concepción bendijo, en el lugar,  las obras de construcción de una modesta capilla que es levantada por universitarios de Trabajo País, un movimiento de servicio que se desarrolla durante las vacaciones de invierno, dirigido a sectores necesitados. En este caso, 34  jóvenes de distintas universidades de la zona realizan su trabajo en El Molino.

Monseñor dijo que llegar a este lugar resulta conmovedor. “Nos motiva a que todos debiéramos trabajar  para que se termine esta situación. Creo que el gran enemigo que tenemos hoy es  la indiferencia de mucha gente. Pero ver a estos jóvenes  que han estado trabajando arduamente, acompañando a las personas  y construyendo esta capilla nos da mucha esperanza”.

Asimismo, dijo estar  muy  esperanzado del diálogo que se mantiene  entre el Gobierno y los dirigentes de la aldea. “Confiamos que el martes se llegue  a un acuerdo a firme, para  empezar un proceso de reconstrucción como se lo merece. Yo creo que quien está aquí no puede si no conmoverse y poner lo mejor de su parte para sacar esto adelante lo antes posible”, explicó.

Indicó que los jóvenes han sido muy bien acogido por las familias de la aldea, “porque evidentemente la fe es un fundamento muy importante para reconstruir  las confianzas y reconstruir la esperanza que son valores fundamentales”, subrayó el arzobispo.

“Benedicto XVI en la última encíclica dijo que el amor es un motor fundamental para el desarrollo del país. Y creo que en la medida en que todos dejemos de lado, nuestros intereses y trabajemos con el principio del amor  y de caridad, sin lugar a dudas que esto, va a salir. Tengo muchas esperanzas en las autoridades y en los dirigentes  que se llegará a un acuerdo. Lo digo una y mil veces, la Iglesia siempre tiene las puertas abiertas para colaborar  en todo lo que sea necesario, para que nuestros compatriotas tengan una vida más digna”, agregó, reiterando  su total disposición a colaborar como Obispo junto a los sacerdotes y al párroco de Tomé, quienes han estado muy cerca de la comunidad.

Previo a la bendición de la capilla, en medio de la lluvia, Monseñor presidió una misa en el centro comunitario, con asistencia de todos los jóvenes de Trabajo País y algunos vecinos. Dirigiéndose a los universitarios les manifestó: “He pensado mucho en ustedes y quisiera decirles que ustedes son un gran tesoro para nuestro país; para la Iglesia y para la sociedad. Ustedes han hecho dos preguntas fundamentales y aquí las han respondido. La primera es quién soy yo realmente y la segunda qué puedo hacer. Las dos  las han respondido muy bien ¿Qué podemos hacer? Ayudar al que sufre, porque esa es nuestra vocación fundamental  y ¿quién soy yo?  Esa pregunta está en el corazón de todo hombre.

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