Noveno Aniversario del Colegio Padre Manuel D’Alzón en Lota

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Publicado el: 1 septiembre, 2011

El Colegio Padre Manuel D’Alzón, perteneciente a la Congregación Agustinos de La Asunción, cumplió recientemente 9 años de fructífero servicio a niños y jóvenes en la comuna de Lota. Para conocer algo más de su labor conversamos con su rectora, la Sra. Ida Maldonado Sánchez, quien nos entregó detalles acerca del estado actual de su misión educativa.

¿En qué situación los encuentra este noveno aniversario?

Nos encuentra celebrando algo bien especial, que es haber sido designados el primer colegio bicentenario de la provincia de Concepción, en respuesta al muy buen proyecto que presentamos. Esta designación dura 10 años y es una gran responsabilidad. Cuando nos invitaron a participar lo hicimos sin pensar en lo que asumíamos, y fue un trabajo arduo pero en beneficio de los alumnos todo se supera. No estábamos preparados para recibir la implementación tecnológica que nos entregó el proyecto (un netbook para cada alumno de 7° año), y hubo que hacer cambios en la infraestructura que no teníamos contemplados. Actualmente el Ministerio de Educación nos evalúa cada dos meses y hemos superado con creces lo que comenzamos, estamos muy contentos.

¿Qué significa para ustedes ser un colegio bicentenario?

Un colegio bicentenario está orientado a los jóvenes que teniendo las capacidades no cuentan con los recursos. Y aquí en Lota los chicos que quieren tener una mejor educación deben irse a Concepción, a colegios que cuestan demasiado y no están al  alcance de todos, constituyendo también un gran sacrificio porque tienen que levantarse muy temprano. Nosotros vinimos a suplir esas necesidades, somos un colegio particular subvencionado con financiamiento compartido, pero más de un 40 por ciento de nuestros alumnos no pagan su mensualidad.

¿Cuál es el pilar del proyecto educativo?

Entregar una educación de calidad basada en los valores cristianos. Tenemos alumnos de muy alto promedio, pero más allá de esto nos interesa que sean personas solidarias, respetuosas de su prójimo y con un nivel académico que permita una proyección a la educación superior.

Si tuviera que señalar un desafío que motiva su acción, ¿cuál sería?

Que todos los alumnos puedan llegar a la enseñanza superior. Cuando se creó el colegio la idea era que los jóvenes fueran los pilares de Lota ya que la mayoría de los que estudian en la comuna generalmente emigran. Entonces, lo que les inculcamos es que sean profesionales, se queden en Lota y puedan contribuir al desarrollo de su comuna.

¿Qué percepción del Colegio tienen los apoderados?

Yo diría que se nos considera un colegio de excelencia, donde sí hay valores, respeto y disciplina, desde la persona que abre la puerta hasta el rector, el sacerdote, todos merecemos el mismo trato, lo que hemos inculcado en la comunidad que lo ha internalizado.

¿Cómo celebraron este aniversario?

Los alumnos compartieron toda la semana después de clases. La principal actividad fue el día solidario el 18 de agosto, en el cual se buscaron distintos espacios en la comunidad lotina para aportar, vestidos de payasos, con golosinas, cajas con alimentos. Se visitaron jardines, centros abiertos, la aldea Tucapel, desde donde se invitó a niños y adultos mayores al colegio. El alumnado se organizó por alianzas y niveles, en alusión a las décadas del 50 al 90, eligiendo un color característico. El viernes 19 se concluyó con la velada bufa.

El día 18 de agosto, antes de la acción solidaria, el alumnado recibió el envío de su asesor espiritual, padre Nelson Egaña, quien destacó que “solidaridad significa ser cercano al otro en lo bueno, en las cosas positivas que hacen bien a uno y al prójimo. Podemos tener una fiesta llena de globos, serpentinas y cosas buenas, pero al día siguiente va a pasar. La fiesta que vamos a vivir ahora va a ser distinta porque ahí no vamos a recibir, sino a compartir con otros, que no tienen a alguien que le alegre sus vidas. Ojalá que a la gran fiesta del Reino de Dios no haya invitados que digan Señor, no puedo ir, sino que cuando Él nos invite le digamos aquí estoy, yo sé que soy tu amigo y quiero celebrar la fiesta a la que tú nos convocas”.

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