Numeroso grupo de laicos Investido como Ministros Extraordinarios de la Comunión

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Publicado el: 18 junio, 2014

Con un llamado a ser servidores y solidarios, un grupo numeroso de nuevos ministros extraordinarios de la Comunión, fueron enviados a evangelizar.

Con la celebración de una Eucaristía, que presidió el vicario general, Pbro. Juan Carlos Marín, culminó el proceso de formación, en casa Betania. El próximo domingo comienzan su tarea evangelizadora,  en sus respectivas parroquias y comunidades.

Bernardo Hernández, diácono de la parroquia San José de Talcahuano, que colabora en el departamento de COMIN (Comunidades y Ministerios),  se mostró muy contento por la respuesta de los laicos (hombres y mujeres), que pertenecen a distintas parroquias.

Dijo que el proceso de formación duró varias semanas, con el apoyo de personas preparadas, en casa Betania. “Me llamó la atención el grado de responsabilidad y compromiso de este grupo, porque pese a los temporales, siempre llegaron a recibir su formación”.

En su homilía, el Vicario manifestó que “laEucaristía es escuela de servicio y solidaridad; es ahí donde Jesucristo se entrega y sirve, entregando su vida”, precisando que esta Escuela es solidaridad para los demás y llamó a nuevos ministros a “evangelizar, ser solidarios, con quienes están en torno del enfermo, llevándoles una  palabra vivificadora y eficaz”.

La Eucaristía fue concelebrada por los párrocos Miguel Añihual, de las parroquias  San José de Concepción  y Jesús de Nazareth de Hualpén; el Pbro. Claudio Alarcón de la parroquia Natividad de María y el Pbro.  Héctor Osorio de la parroquia Ascensión del Señor.

El padre Miguel se mostró muy contento, por la respuesta de los laicos de sus parroquias. “Observo que ha habido mucha sensibilidad frente a la Eucaristía.  Admiro el grado de compromiso, porque desde que les dio el anuncio, no faltaron a las jornadas de formación”, agregando que “esto nos ayuda a abrirnos como Iglesia, porque los curas somos insuficientes para asumir la tarea  creciente de las parroquias; además, los laicos tienen que asumir un mayor protagonismo en la Iglesia y esta es una forma concreta”.

Yim Uribe, de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Hualpén, dijo que siente una gran responsabilidad. ”Seremos nosotros  quienes llevaremos al Señor a las personas que no pueden llegar a las comunidades o parroquias. Además de la comunión, llevaremos una palabra de aliento y esperanza”,  precisó el nuevo ministro.

A María Gajardo, de la comunidad Santísima Trinidad, de la parroquia Jesús de Nazareth,  comentó también la responsabilidad de “llevar el cuerpo de Cristo  especialmente a los enfermos y a quienes no pueden acudir a la Misa”.

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