Oración del Rosario: la Biblia de los pobres

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Publicado el: 26 noviembre, 2012

Al Rosario, el Papa Juan XXIII, lo llamó “la Biblia de los pobres” el Evangelio de la gente sencilla, porque por medio del Rosario aprendemos de cada uno de nosotros, como la vida de Jesús, la vida de María su Madre o la de todos los que agradaron a Dios en este mundo, está entrelazada de alegrías, dolores y esperanzas.

El Rosario como lo conocemos y lo rezamos en la actualidad ha tenido su evolución y no fue una fórmula precisa y fija que la Virgen entregara a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden Dominicana, tal como se representa en distintos cuadros en la que aparece la Virgen entregando el Rosario a Santo Domingo quien nace en 1170 y muere en l221. Él estructuró esta devoción en sus elementos fundamentales.

El Rosario ha tenido una constante evolución hasta tener la forma que nosotros conocemos hoy día, establecida por la Iglesia. Al comienzo consistía en saludar insistentemente a la Virgen con el mismo saludo del Ángel en la anunciación y el que le dirigió su prima Isabel.

Entre las múltiples devociones con que el pueblo cristiano honra a la Virgen María sobresale el Rosario. Es la reina de las devociones marianas. Muchas son las razones de esta afirmación:

– El Rosario tiene raíces muy profundas en el alma del pueblo. Para orar por un difunto, para pedir por una necesidad, para orar en familia, los cristianos recurren al rezo de esta devoción de manera espontánea.

– El Rosario tiene una base bíblica amplia y sólida. Sus misterios y sus oraciones están tomadas de textos bíblicos.

– Difícilmente se puede encontrar una síntesis de oración mental y vocal que el Rosario. En él se ora con los labios, se medita con la mente y se ama con el corazón.

– La historia de la salvación está perfectamente presentada en sus momentos culminantes en los distintos misterios del Rosario.

– La Virgen María en las distintas apariciones reconocidas por la Iglesia, como Lourdes o Fátima, ha pedido que se rece el Rosario.

– Los Papas en muchos documentos de su magisterio, han recomendado insistentemente el rezo del Rosario.

En estos últimos días el Papa Benedicto XVI nos pide a todos los creyentes que recemos el Rosario en el año de la fe que ya iniciamos y las razones que nos da son que con el Rosario nos dejamos guiar por María modelo de fe; en la meditación de los misterios de Cristo y día a día somos ayudados a asimilar el Evangelio.

Rezar el Rosario personalmente, en familia y en comunidad, nos pone en la escuela de María, que nos conduce a Cristo, centro vivo de nuestra fe.

En el documento de Puebla nuestros obispos nos decían que “María es la más alta realización de la evangelización y sin Ella no es posible hablar de la Iglesia. Sin Ella el Evangelio se descarna, se desfigura y se transforma en ideología espiritualista.

El cristiano que reza y medita, día a día, los misterios del rosario, aprende a vivir con actitud cristiana todos los momentos de nuestra vida: las alegrías – la familia, las amistades, la salud-  los momentos de dolor y de tristeza –enfermedad, injusticias, pobreza- y encontrará siempre motivos para vivir en la esperanza.

Padre Alejandro Valbuena Sacerdote Dominico

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