Padre César Bello asumió como párroco en San Juan de Mata

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Publicado el: 13 diciembre, 2013

Ayer a las 19.30 horas la parroquia San Juan de mata dio la bienvenida a su nuevo párroco, el presbítero César Bello Recabal, ante un templo colmado de feligreses que quisieron acompañarlo.

Con la presencia de sacerdotes, familiares y numerosos fieles, se realizó el acto de toma de posesión de la parroquia San Juan de Mata. Durante la ceremonia el padre César agradeció a Dios por esta nueva etapa en su vida, reafirmando que se pone al servicio de la Iglesia en este nuevo desafío.

“Es un agrado compartir esta alegría con los hermanos, es la primera vez que me toca asumir como párroco, le doy gracias al Señor por esta oportunidad, por este servicio. Ser sacerdote significa ser servidor, todos los cargos si no son entendidos como servicio no son entendidos en el sentido de Cristo, por lo tanto le agradezco mucho al Señor, le agradezco a la comunidad de la parroquia Sagrada Familia, a la comunidad del Hospital Regional y del Traumatológico; y agradezco profundamente a la comunidad de San Juan de Mata que me acoge con tanto cariño”, señaló el nuevo párroco.

La misa fue presidida por Monseñor Fernando Chomali, quien destacó el amor que siente Dios por las personas y el padre César, quien primeramente, “asume la parroquia en el pontificado de Francisco y recién estamos revisando la Exhortación Apostólica que escribió sobre la alegría del Evangelio, por lo tanto ahí hay un documento maestro para ver cómo vivir la experiencia parroquia en pleno siglo XXI. Y como si fuera poco recibe esta parroquia en la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de América; y quien se deja llevar por los mandatos de María siempre llegará a Jesucristo y tendrá éxito en las labores pastorales que ejerza”.

El Arzobispo llamó también a promover la alegría en medio de esta comunidad. “quisiera pedirle al padre César que colabore con su risa contagiante, para que haya mucha alegría en la parroquia.  El Papa dice que de repente hay católicos que parecen que siempre andan en un funeral, que viven una eterna Cuaresma y no celebran Pascua y, además, dice que tienen cara de vinagre. Ojalá que eso no pase aquí, por lo tanto el gozo y la esperanza deben estar siempre presentes en una comunidad cristiana”.

Al término de la Eucaristía se realizó un compartir fraterno, en donde el nuevo párroco pudo celebrar junto a los feligreses, quienes calificaron su llegada a la parroquia como “una verdadera bendición”.

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