Padre Francisco Valladares asumió como párroco en San Juan María Vianney

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Publicado el: 17 marzo, 2015

Luego de la lectura del decreto 315 que lo nombra Párroco de la Parroquia San Juan María Vianney de Los Álamos por un período de seis años, y de realizar su profesión de fe, el sacerdote asumió como el nuevo Párroco de los Álamos.

En la ocasión, Monseñor hizo un llamado a "cuidar al padre Francisco" y a verlo como una persona de carne y hueso que presta un servicio a la comunidad y a la Iglesia, y destacó su vocación misionera, al dejar todo en España, su país natal, para encomendarse a la voluntad de Dios en Chile. 

Hasta Los Álamos llegaron más de 100 feligreses de la Parroquia Familia de Nazareth (Lagunillas), donde el sacerdote se desempeñó como párroco durante seis años y medio, para despedirlo y manifestarle su cariño y agradecimiento, situación que sorprendió al nuevo párroco. “Hay una desproporción entre lo que yo he entregado de lo que he recibido, he recibido mucho más de lo que he dado y eso me sorprende”, señaló el presbítero, y agregó que “creo que es una generosidad enorme por parte de la gente de Lagunillas, sus muestras de afecto que son totalmente inmerecidas para mí”.

Respecto a su ascensión, Valladares dijo estar asustado y con temor “no voy a negarlo”, reconoció. “Me siento incapaz, inútil. Siento que se me pone una carga sobre los hombros porque me falta experiencia y conocimiento para soltarla, pero también estoy confiado en que el Señor me capacita, y que él hará la obra”, confesó.

El Pbro. Juan Carlos Marín, quien fue párroco durante siete años y un mes en San Juan María VIanney, dijo que “fue un tiempo muy estupendo de estar con la gente de aquí, compartir con ellos, y estoy agradecido de Dios por estos siete años”. En este último tiempo, el sacerdote puso todos sus esfuerzos en una construcción de 600 metros cuadrados que incluyen una sala de reunión, salones, baños y la secretaría, “intentamos hacerlo de la mejor manera posible”, señaló.

Marín comentó que “esta parroquia es una de las más pobres de la diócesis, en todo sentido. Aquí en los álamos el 85% de las personas es evangélica, la comunidad católica está en minoría y cuesta encontrar gente para que haga las catequesis, que colabore en la pastoral etc., pero es un desafío grande, un desafío que el Señor nos presenta para evangelizar y partir casi de cero, por eso en ese sentido al padre Francisco le deseo que le vaya muy bien y que el señor lo bendiga. Aquí hay gente muy buena, que te acoge y que desea tener un pastor, entonces en ese sentido yo creo que el padre Francisco va a ser muy bien acogido”, comentó. 

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