“Palabra de Dios, Fe y Alegría”, segunda conferencia de las Jornadas de Formación Permanente en Teología

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Publicado el: 10 octubre, 2012

“La Alegría de la Fe”, es una sentencia con la que se podría resumir el tema expuesto en el marco de las Jornadas de Formación Permanente en Teología durante su segundo día, a juicio del expositor Dr. Arturo Bravo Retamal.

Según detalla el profesor, “esto ha acaparado mi atención desde que era un niño. Desde que tengo memoria, siempre pensé que Dios no pudo habernos creado para hacernos sufrir, pues sería un Dios cruel”. “La alegría de la fe está por todas partes, lo que pasa es que nosotros no nos hemos dado cuenta. Para muestra un botón: el lunes pasado, Monseñor Chomali decía que nuestra fe es una buena noticia que se presenta como un don. Se trata entonces de una doble buena noticia, porque es buena noticia y más aún, regalo”.

El conferencista explicó que “todos estamos llamados a ser testigos de la alegría. No se puede ser feliz, dice el Papa, si los demás no lo son; la alegría hay que compartirla. A veces se presenta una imagen del cristianismo como una propuesta de vida que oprime nuestra libertad, que va contra nuestro deseo de felicidad y alegría, pero esto no corresponde a la verdad, los cristianos son hombres y mujeres verdaderamente felices porque saben que nunca están solos sino que siempre sostenidos por las manos de Dios. Nosotros tenemos la tarea de mostrar esta fe que trae una felicidad y alegría verdadera, plena y duradera”. “El Evangelio es la buena noticia de que Dios nos ama y que cada uno de nosotros es importante para Él”.

Ya al concluir su intervención, el teólogo afirmó “hoy de original no dije nada, sólo me dediqué a leer documentos oficiales de la Iglesia sobre el tema de la alegría”, refiriéndose a “La Puerta de la Fe”, “Alégrense en el Señor”, de Pablo VI y “Alégrense Siempre en el Señor”, de Benedicto XVI.

Entre las conclusiones, destacó cuatro líneas fundamentales. Primero, “la alegría es esencial al cristianismo, no se puede ser cristiano y ser triste. Podemos estar triste, pero no ser triste”. Luego, “la alegría es difusiva, no es de uno, siempre cuando uno recibe una buena noticia la busca comunicar”. En tercer lugar, “la alegría brota de experimentar el inmenso amor de Dios ha manifestado en Cristo Jesús quien descendió a lo más profundo del horror humano, la cruz, para ofrecernos la transformación de todas nuestras vidas y de forma especial de las vidas más miserables”. Y por último, “nuestro Dios es un Dios alegre, porque no es solo, sino un Dios comunidad de tres, comunidad de amor perfecto en don, entrega, reciprocidad, aceptación. La vida de la Trinidad es una fiesta de amor a la que estamos invitados a participar desde ahora y para siempre”.

Al finalizar la ronda de preguntas y consultado el respecto, el Dr. Bravo destacó lo interesante de vincular y difundir la alegría como algo que es tan propio del cristianismo. “Creo que nosotros no hemos tomado conciencia, en nuestra existencia, del inmenso amor con que Dios nos ama. Si lo hiciéramos, como dice Pablo que descubrió que Jesús había dado la vida por Él, si le tomamos el peso a lo que hizo Jesús que es el máximo gesto de amor que se puede hacer, la cosa sería distinta. Eso no lo hemos internalizado vivencialmente”.

Las Jornadas de Formación Permanente en Teología continúan hoy miércoles 10 de octubre, con la conferencia “Fe sana, razón saludable”, del Pbro. Dr. Agostino Molteni.

Larry Henríquez Bravo – Periodista / Instituto de Teología UCSC

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