Palabras de esperanza en Tiempos de Pandemia

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Publicado el: 25 junio, 2020

NUESTRO HOGAR, NUESTRO SANTUARIO

“A cualquier dolor, paciencia es lo mejor”

Por estos días de Cuarentena, hemos permanecido mucho más tiempo en nuestras casas del que quizás, en otras circunstancias, hubiéramos querido. Tal vez, para algunos, éstos han sido días difíciles, y por varios motivos: hemos debido reorganizar nuestros tiempos, adecuar los espacios, asignar nuevas responsabilidades al interior de la familia, establecer prioridades, ser más ahorrativos, reutilizar cosas que, en otro tiempo, simplemente hubiéramos botado como basura; guardar distancia de los amigos y vecinos, de los hermanos y hermanas de Comunidad, de los compañeros de trabajo y de estudio y, quizás, un largo, melancólico y sensible etcétera.

En la misma línea, hemos tenido que aprender a vivir o convivir, con ciertas emociones intensas, entre las cuales, están la pena, la nostalgia, el dolor, la tristeza, por mencionar algunas. Éstas aparecen con mayor intensidad, a medida que van pasando los días, las semanas y los meses, que ya vendrán, fruto de la experiencia de separación y lejanía con los seres amados: hijos, hermanos, sobrinos, padres, abuelos, nietos, o, quizás, de algún amigo o amiga muy cercano, que, por razones sanitarias, simplemente no conviene que entremos en contacto físico con ellos.

“Al mal tiempo, buena cara”

…Dice el dicho popular: “no hay mal que por bien no venga”, esto es, quizás, lo que muchos están viviendo; un mal con distintas y complejas implicancias, pero con algunas consecuencias positivas inesperadas. Con esto, no pretendo ser ingenuo ni autocomplasciente, pero sí positivo, partiendo desde la convicción de que no estamos solos en medio de esta crisis sanitaria, pues, desde la fe, muchos hemos constatado que, como siempre, estamos siendo acompañados y sostenidos por la mano de Dios.

P. Yuliano E. Viveros A., O.S.A.

 

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