Papa Francisco entregó el mensaje de la Jornada Mundial de la Paz 2015

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Publicado el: 10 diciembre, 2014

El texto que se titula No esclavos sino hermanos, se dio a conocer esta mañana a través de la Santa Sede.

En el escrito, el Papa dice que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza. Todos tienen el mismo origen, así como Caín y Abel que son hermanos y provienen del mismo vientre, hombre y mujer son hijos de Dios, por lo que comparten el mismo origen, naturaleza y dignidad.

Sin embargo, la realidad negativa del pecado, que muchas veces interrumpe la fraternidad creatural, y deforma continuamente la belleza y nobleza del ser hermanos y hermanas de la misma familia humana.

En la historia de los orígenes de la familia humana, el pecado de la separación de Dios, de la figura del padre y del hermano, se convierte en una expresión del rechazo de la comunión traduciéndose en la cultura de la esclavitud (cf. Gn 9,25-27), con las consecuencias que ello conlleva y que se perpetúan de generación en generación: rechazo del otro, maltrato de las personas, violación de la dignidad y los derechos fundamentales, la institucionalización de la desigualdad.

Por lo anterior, es que hoy existen muchas personas obligadas a ejercer la prostitución, como esclavos y esclavas sexuales, actividad en la que hay muchos menores. Mujeres que son vendidas para que se casen, o las entregadas en sucesión a algún familiar después de la muerte de su marido. Niños y adultos que son víctimas del tráfico y la comercialización para la extracción de órganos. Hombres para ser reclutados como soldados, para la mendicidad, para la venta de drogas. Los trabajadores oprimidos de manera formal e informal. Las personas obligadas a vivir en clandestinidad.

Por eso, el Papa hace un llamado a todos los que son testigos del flagelo de la esclavitud contemporánea, a no ser cómplices de este mal, para que no aparten los ojos del sufrimiento de sus hermanos y hermanas, y tengan el valor de tocar la carne sufriente de Cristo, que se hace visible a través de los numerosos rostros de los que él mismo llama “mis hermanos más pequeños.

 Para leer el mensaje completo haz clik en el enlace de abajo.  

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