Pastoral de Infancia Vulnerada promueve método “Hacia la Vida Plena”

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Publicado el: 2 noviembre, 2015

Una Jornada de Formación realizó la Pastoral de Infancia Vulnerada con el objetivo de conocer y desarrollar el método “Hacia la Vida Plena”.

La actividad se desarrolló en Casa Betania, con la participación de representantes de las fundaciones sociales Ciudad del Niño Ricardo Espinosa y Novo Millennio; de los proyectos relacionados con infancia del Fondo Diocesano de Cuaresma de Fraternidad, y de instituciones de la Iglesia Católica que trabajan por la infancia vulnerada como por ejemplo María Ayuda.

 La bienvenida estuvo a cargo del Vicario de Pastoral Social, Pbro. José Cartes,  con una oración de inicio. Luego se presentaron los participantes y, posteriormente, el expositor, Pbro. Luis Flores, sdb., presentó el método y abordó algunos de sus capítulos, e introdujo los trabajos en grupo.

 El sacerdote explicó que “Hacia la Vida Plena es una traducción de un proyecto que se hizo en la India, una gran democracia intercultural, donde se aplica independiente de la religión, incluso de la cultura del lugar. Responde a tres necesidades de los jóvenes: emocionales, racionales y espirituales. Lo que busca el método es ser una guía que pueda ayudar a educar a los niños, y está pensado justamente para aquellos en situación de vulnerabilidad”. “Se llama así porque lo que busca es el desarrollo integral de la persona en sus distintas etapas. No parte del encuentro con Cristo; algunos podrán llegar a eso y otros a otros niveles, lo importante es que sea integral”.

 El expositor prosiguió indicando que “lo clave en el método es el educador, su presencia cercana, amorosa, razonable, que vive su vida con armonía. Es un método, pero también una espiritualidad, una manera de vivir la fe. En la medida que uno lo practica lo va haciendo cada vez más parte de uno, y se transforma en una actitud que se muestra en habilidades concretas, en competencias, pero lo básico es el cariño, el afecto, porque no hay educación sin afecto”.

 La jornada sirvió para potenciar equipos de trabajo. Los participantes se llevaron el texto completo para estudiar cada una de las unidades, y luego asistir a un nuevo encuentro en enero, para rendir un examen final y recibir el diploma que acredite haber cumplido con el aprendizaje. También fue útil para recuperar la esperanza en el trabajo con los niños vulnerables, porque cada uno de ellos tiene un aspecto positivo.

 El padre Luis Flores, sdb., se encuentra en Concepción desde marzo de 2015, fecha en la cual fue invitado a ser parte de la Pastoral de Infancia Vulnerada. Anteriormente había trabajado esta temática durante siete años, cinco en Santiago y dos en Puerto Montt.

 Larry Henríquez Bravo, Periodista

Unidad de Comunicaciones

Vicaría de Pastoral Social

 

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